El fenómeno de El Niño, combinado con el aumento del combustible y de los insumos agrícolas, ya está impactando la producción y los precios de alimentos en Panamá, advirtió Yoris Morales, presidente de la Asociación de Comerciantes de Merca Panamá.
Tomate y ají, entre los productos más afectados
El impacto ya se refleja en los precios. Según Morales, el piso histórico del tomate pasó de unos 35 centavos a 60 centavos por libra. Incluso, durante tres meses el producto superó $1.50 por libra.
En el caso del ají, el precio de un saco de 25 libras llegó a superar los $30, cuando anteriormente rondaba los $15. También se han registrado aumentos en productos como lechuga, repollo, apio, brócoli, coliflor, pepino y pimentones.
¿Una Navidad más cara?
El comerciante anticipó que algunos productos tradicionalmente consumidos durante las fiestas podrían registrar precios elevados hacia Navidad, entre ellos apio, repollo, lechuga, piña y guandú.
El problema, explicó, no está únicamente en el combustible utilizado para transportar los productos. Los agricultores también enfrentan mayores costos para operar tractores, sistemas de riego y maquinaria agrícola, gastos que no siempre están contemplados en los subsidios al transporte.
Hasta 40% de merma en algunos vegetales
Otro de los problemas señalados durante la entrevista fue la pérdida de productos antes de llegar al consumidor. Morales indicó que el tomate puede registrar mermas superiores al 30%, mientras que en algunos vegetales, como la lechuga, pueden superar el 40%, debido a deficiencias en la cadena de frío, transporte y manejo de los productos.
Estas pérdidas terminan impactando directamente el bolsillo del consumidor: si parte de la mercancía se pierde, el costo de la cantidad que llega al mercado aumenta.
Merca Panamá pide modernizar el agro
Ante este escenario, Morales planteó la necesidad de una estrategia nacional que incluya más tecnología, invernaderos modernos, granjas verticales, agroindustria y mejores sistemas de almacenamiento y refrigeración.
También destacó la oportunidad de aprovechar la posición logística de Panamá para exportar alimentos hacia mercados del Caribe y otros países de la región.