La falta de motivación y los problemas de liderazgo se posicionan como factores clave detrás de la intención de renuncia de los trabajadores panameños, según un estudio presentado por Jeff Morales, gerente de marketing de Konzerta.
El análisis también evidencia autocrítica dentro de las empresas. “Los especialistas de recursos humanos 6 de cada 7 reconocen que tienen situaciones y oportunidades de mejora en cuanto al liderazgo de su organización”, agregó.
Morales advirtió que un liderazgo deficiente puede convertirse en un detonante directo de la rotación laboral.
“Estar en un empleo con un líder o con un jefe que no representa la cultura organizacional […] o que no representa motivación o inspiración es incluso un motivo para que las personas busquen otra oportunidad”, señaló.
El décimo tercer mes: alivio económico, pero no suficiente
El estudio también analiza el uso del décimo tercer mes, un ingreso clave para los trabajadores panameños. Según los resultados, el 45% destina este dinero al pago de deudas, mientras que un 20% lo utiliza para la compra de útiles escolares. En menor proporción, se destina al ahorro, inversión u otros gastos.
“El 87% califica como beneficioso, no solo individualmente, sino también colectivamente”, destacó Morales, al subrayar su impacto en la economía.
No obstante, aunque este ingreso representa un alivio financiero, no logra revertir por completo la insatisfacción laboral. De hecho, el informe revela que solo un 16% estaría dispuesto a renunciar antes de recibir el décimo, mientras que la mayoría opta por esperar este beneficio antes de tomar una decisión.
“84% dice que primero recibiría el décimo tercer mes antes de tomar alguna decisión”, precisó.
Tecnología y clima laboral marcan el futuro del empleo
El estudio concluye que, más allá de los incentivos económicos, el factor humano sigue siendo determinante en la permanencia laboral. La motivación, el liderazgo y la cultura organizacional continúan siendo los principales retos para las empresas en Panamá.
En paralelo, herramientas como la inteligencia artificial comienzan a ganar espacio en los procesos de reclutamiento, aunque el desafío sigue siendo construir entornos laborales donde los trabajadores se sientan valorados y comprometidos.