Panamá ocupa el séptimo lugar entre los 23 países evaluados en el Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y Prensa de las Américas, que elabora la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), y aunque la restricción es baja, "la libertad de prensa está sufriendo una erosión silenciosa pero persistente".
Aunque en los resultados de la medición se reconoce que "Panamá no enfrenta una crisis tan grave como en otros países de la región", la SIP alerta que "la libertad de prensa está sufriendo una erosión silenciosa pero persistente, con un panorama que refleja fragilidad democrática bajo asedio institucional".
El organismo interamericano va más allá e identifica como un síntoma de esta situación las conferencias de prensa semanales del Ejecutivo, las cuales, dice, "han evidenciado una tendencia confrontativa y discriminatoria hacia periodistas independientes, lo que refuerza un clima de autocensura y miedo que perjudica la vitalidad del debate público".
Coacción
Además, el Gobierno "ha utilizado tácticas de coacción económica, como la asignación selectiva de publicidad estatal, y ha cultivado una retórica hostil hacia los medios críticos", según el estudio.
Al mismo tiempo destaca que en el periodo en análisis "el Poder Legislativo ha impulsado reformas que buscan criminalizar el disenso, aumentando las penas por calumnia, mientras que el sistema judicial ha sido empleado para acosar financieramente a los medios de investigación mediante demandas millonarias y el secuestro de bienes".
En general, este nuevo ranking del Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y de Prensa de las Américas "registra un deterioro de alcance dramático en las condiciones de estos derechos comunicacionales en el hemisferio", señalando que el promedio global "descendió a 47,10 puntos, el nivel más bajo registrado en las seis ediciones del barómetro", con Nicaragua y Venezuela como los países más restrictivos, "Sin Libertad de Expresión".