El director general de Ingresos (DGI), Camilo A. Valdés, aseguró que la meta de la administración tributaria es elevar la carga tributaria del país actualmente en 7% del PIB a por lo menos un 10%, sin crear nuevos impuestos, sino mediante una gestión más eficiente y un combate frontal contra la evasión fiscal.
Desafíos de la DGI
El funcionario explicó que la principal traba para lograr ese incremento está en la estructura anticuada de la institución: “La norma que regula la DGI es de 1970 y el Código Fiscal de 1956. Ambos han sido parchados durante décadas. Necesitamos modernizar la ley y la gestión interna para estar a la altura de las nuevas tendencias tributarias”.
Entre las medidas que ya se han implementado para reforzar la recaudación destacan:
-
Inspecciones en comercios para verificar el cumplimiento de la facturación fiscal.
Uso de tecnología internacional, como la actualización del sistema e-Tax y un detector de anomalías en facturas electrónicas.
Plan de choque con el FMI para atacar la evasión en impuestos al consumo, especialmente el ITBMS.
Programas de modernización tecnológica en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo.
Lotería fiscal, que ha convertido al consumidor en un “inspector” al incentivar la solicitud de facturas.
Según cifras de la institución, Panamá pierde entre 1,000 y 1,250 millones de dólares anuales por evasión del ITBMS, principalmente porque muchos comercios no emiten facturas y algunos clientes aceptan no pedirlas a cambio de descuentos.
En el primer semestre de 2025
Los ingresos corrientes del país superaron por primera vez los 4,020 millones de dólares, aunque no se alcanzó la meta presupuestaria de 4,850 millones. Aun así, Valdés destacó que es una mejora frente a años anteriores, cuando la recaudación no superaba los 3,700 millones.
Investigaciones de evasión fiscal
El director confirmó que existen más de diez procesos en curso, algunos heredados de su antecesor, aunque aclaró que la ley no le permite dar detalles.