La influenza, junto con las estrategia de vigilancia epidemiológica y las campañas de vacunación, vuelve al centro de atención sanitaria tras la detección del K del virus AH3N2 en Panamá. Autoridades del Minsa explican qué significa esta variante, cómo se identifica y por qué, aunque no se asocia a mayor severidad, sí requiere monitoreo por su capacidad de transmisión.
El subtipo K corresponde a una variación genética detectada mediante procesos de genotipificación, un análisis más profundo del código genético del virus. En Panamá, este subtipo ha sido identificado en tres personas, según los reportes más recientes, aunque las autoridades ya se mantenían en alerta debido a su circulación en otros países.
Síntomas y diagnóstico: difícil diferenciarlo
Clínicamente, la infección por este subtipo no se distingue de un resfriado común. Fiebre, tos, congestión nasal y malestar general son los síntomas más frecuentes, y solo en algunos casos se presentan complicaciones respiratorias.
Las pruebas iniciales permiten saber rápidamente si se trata de influenza tipo A o B, pero determinar el subtipo específico puede tomar semanas, ya que las muestras deben cumplir criterios técnicos y pasar por laboratorios especializados, como el Instituto Gorgas.
Transmisibilidad y grupos de riesgo
Hasta el momento, no se ha observado que el subtipo K cause cuadros más graves que otras variantes, pero sí muestra mayor capacidad de contagio. Esto implica que más personas podrían infectarse y, dentro de ese grupo, aumentar el riesgo para quienes tienen enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o afecciones respiratorias.
Las cifras respaldan la preocupación: en lo que va del año se han registrado 99 defunciones por influenza, principalmente en mayores de 65 años, y el 95% de estos casos presentaban comorbilidades.
Vacunación: la principal herramienta de protección
El Minsa destacó que la cobertura de vacunación contra la influenza ha sido alta, con más de 1.2 millones de dosis aplicadas este año, superando la meta establecida. La mayoría de las defunciones, sin embargo, corresponden a personas no vacunadas o que recibieron la dosis pocos días antes del fallecimiento, sin tiempo suficiente para desarrollar inmunidad.
Aunque el subtipo K no está incluido en la vacuna actual, porque no circulaba al momento de su formulación, estudios citados por organismos internacionales indican que la inmunización ofrece entre un 40% y 70% de protección contra formas graves y hospitalización.
Perspectivas y seguimiento
La Vigilancia internacional continúa evaluando si este subtipo será incorporado en futuras formulaciones de la vacuna. La Organización Panamericana de la Salud mantiene el monitoreo y, de ser necesario, los fabricantes ajustarán las dosis para próximas temporadas. Panamá, según las autoridades, contará oportunamente con las vacunas que se recomienden.
Mientras tanto, el llamado se mantiene: vacunarse a tiempo y prestar especial atención a adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas sigue siendo clave para reducir el impacto de la influenza en el país.


