Rafael Bárcenas, director de la Autoridad Aeronáutica Civil, confirmó que el traslado del aeropuerto de Albrook a Panamá Pacífico es un tema que sigue en análisis, pero recalcó la magnitud del proyecto y los retos que implica.
Los retos del traslado
El mayor desafío, según Bárcenas, es organizar el tiempo y el espacio necesarios para reubicar concesiones, hangares y personal. Estimó que un traslado podría demorar alrededor de tres años. “No es solo la parte de ingeniería, eso es lo más sencillo. Lo complicado es coordinar todo el ecosistema, para no afectar operaciones civiles y militares”, agregó.
Panamá Pacífico, dijo, es un “gran activo de la nación” que ya cuenta con operaciones comerciales, nacionales y militares, y un plan maestro que contempla su expansión futura. “Lo importante es hacer un plan maestro que ubique correctamente los hangares y áreas de cada negocio”, señaló.
Futuro
El traslado de Albrook es un proyecto de largo plazo, que busca mantener el crecimiento de la aviación y garantizar infraestructura moderna y eficiente.
Crecimiento de la aviación nacional
Bárcenas destacó el crecimiento de la aviación en Panamá: Albrook mueve actualmente unos 280 mil pasajeros y opera con dos aerolíneas principales, Air Panama y Flytrip. Air Panama solicitó incorporar aeronaves de 72 pasajeros de última generación, una señal clara del crecimiento de la demanda y de la necesidad de modernizar la infraestructura.
Ampliación Aeropuerto de Isla Colón
En Bocas del Toro, el gobierno trabaja en la ampliación del Aeropuerto Internacional Capitán José Ezequiel Hall con nuevas hectáreas, carretera de acceso, combustible y servicios internacionales. “No buscamos que opere como aeropuerto internacional de grandes aerolíneas, sino regional y de altura, con proyección nacional e internacional”, detalló Bárcenas.