La Comisión de Infraestructura Pública y Asuntos del Canal de la Asamblea Nacional realizó una inspección técnica en la construcción de la nueva sede del Centro Regional Universitario de San Miguelito (CRUSAM), con el fin de verificar su avance físico y financiero.
De acuerdo con los diputados, la obra presenta un 98 % de progreso, aunque aún no ha sido entregada a la Universidad de Panamá (UP) debido a pendientes administrativos relacionados con adendas y refrendos de la Contraloría General de la República.
La nueva sede duplicará la capacidad estudiantil
El diputado José Pérez Barboni destacó que se trata del centro universitario más grande del país, que permitirá duplicar la matrícula de 6,000 a 12,000 estudiantes.
“Estamos hablando de una infraestructura educativa moderna, que ampliará significativamente la cobertura de educación superior en el distrito. Hoy estamos con el equipo de la universidad y la Contraloría, revisando las adendas que superan los 3 y 5 millones de dólares, correspondientes al equipamiento del campus”, explicó Pérez Barboni durante una entrevista a Telemetro Reporta. “Estamos hablando de una infraestructura educativa moderna, que ampliará significativamente la cobertura de educación superior en el distrito. Hoy estamos con el equipo de la universidad y la Contraloría, revisando las adendas que superan los 3 y 5 millones de dólares, correspondientes al equipamiento del campus”, explicó Pérez Barboni durante una entrevista a Telemetro Reporta.
Centro Regional Universitario de San Miguelito (CRUSAM) UP.jpeg
Retrasos por falta de refrendos
El diputado Luis “Lucho” Duke lamentó los retrasos en la entrega del proyecto, el cual debió estar operativo desde 2024, según el cronograma original.
“La Universidad de Panamá ha estado en conversaciones con la Contraloría, y nosotros desde la Asamblea también hemos alzado la voz para que esto se acelere. Se suponía que la universidad debía estar ocupada desde 2024, pero aún no ha sido posible porque faltaban dos adendas por refrendar”, explicó Duke. “La Universidad de Panamá ha estado en conversaciones con la Contraloría, y nosotros desde la Asamblea también hemos alzado la voz para que esto se acelere. Se suponía que la universidad debía estar ocupada desde 2024, pero aún no ha sido posible porque faltaban dos adendas por refrendar”, explicó Duke.
Agregó que una de las adendas, la correspondiente al equipamiento, ya fue refrendada, mientras que la de aguas residuales está pendiente de aprobación.