El exministro de Trabajo, Luis Ernesto Carles, advirtió que la tasa de desempleo en Panamá ha alcanzado uno de sus niveles más altos en los últimos años, lo que refleja un deterioro en el mercado laboral y en la dinámica económica del país.
Carles señaló que el impacto se refleja especialmente en mujeres y jóvenes, quienes continúan siendo los grupos más afectados cuando se deterioran los indicadores del mercado laboral.
Más de 200 mil personas sin empleo formal
El exministro explicó que el incremento del desempleo equivale a alrededor de 227 mil panameños que perdieron su empleo formal, mientras que la informalidad alcanza cerca de 784 mil personas.
A su juicio, este escenario provoca una contracción en el consumo, ya que menos trabajadores con ingresos formales implica menor gasto en servicios, productos financieros y bienes de la canasta familiar.
Caída de la inversión extranjera
Carles también advirtió que la inversión extranjera directa ha disminuido en los últimos años. Mientras antes de 2019 superaba los 6 mil millones de dólares, entre 2023 y 2025 cayó en más de 1,600 millones de dólares.
Según indicó, esta reducción en la inversión limita la generación de nuevos empleos y ralentiza la recuperación económica.
Provincias con mayor desempleo
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo, las provincias con mayores niveles de desempleo son:
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Bocas del Toro, con más del 15%
Panamá Oeste, con cerca del 13%
Colón, con 11%
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Provincia de Panamá, con alrededor del 10%
Proyectos de inversión para generar empleo
El exministro sostuvo que la reactivación del empleo depende de acelerar proyectos de inversión pública y privada, entre ellos nuevas terminales portuarias, obras de infraestructura y proyectos logísticos vinculados al Canal de Panamá.
Entre las iniciativas que podrían dinamizar la economía mencionó la Línea 3 del Metro, el cuarto puente sobre el Canal, el desarrollo portuario y proyectos logísticos en el interior del país.
Carles enfatizó que el país necesita decisiones rápidas y mayor certeza para la inversión, ya que retrasos o conflictos en grandes proyectos pueden afectar la competitividad y la llegada de capital extranjero.