Un ciudadano venezolano, presuntamente vinculado a la organización criminal transnacional Tren de Aragua, fue deportado en Panamá luego de ser detectado por supervisores migratorios en el Aeropuerto Internacional de Tocumen.
Durante el proceso de perfilamiento, los funcionarios migratorios observaron tatuajes que, según las autoridades, estarían asociados a la estructura delictiva. Posteriormente, las consultas realizadas con autoridades de Estados Unidos confirmaron que el ciudadano había sido deportado de ese país y que cuenta con antecedentes penales en Denver, Colorado.
Ante esta información, Panamá determinó impedir su tránsito al considerar que representa un riesgo para la seguridad.
“Por constituir un riesgo y amenaza a la seguridad nacional e internacional, se le impidió su tránsito por el país”, informó el Servicio Nacional de Migración.
La entidad indicó que los controles migratorios en los puntos de entrada y tránsito del país se mantienen de manera permanente con el objetivo de detectar y evitar el ingreso o paso de personas vinculadas con actividades delictivas.