La Universidad Autónoma de Chiriquí (UNACHI) continúa envuelta en cuestionamientos por la presencia de nepotismo. Rodrigo Serrano, decano de la Facultad de Comunicación Social, se refirió al tema, intentando defender su gestión, pero dejando entrever que la influencia política y familiar sigue presente.
Presupuesto de la UNACHI
Serrano destacó los fondos asignados a la universidad, incluidos los 72,7 millones de dólares solicitados para el año, y el “extra” de 700 mil dólares que se les otorgó pese a los recortes que afectaron a otras instituciones. “Bueno, son cosas que los economistas… yo en esa materia no es mi fuerte, pero supuestamente ese fondo no alcanza para terminar el año”, afirmó, defendiendo la necesidad de estos recursos.
Reelección de rectores
Serrano también criticó la idea de que eliminar la reelección resolvería los problemas internos: “Si usted elimina la reelección, pero mantiene el mismo sistema de elección, van a seguir las mismas taras políticas. Aquí no hay que ser adivino ni profeta”, afirmó, haciendo referencia a que las prácticas de favoritismo y nombramientos irregulares podrían continuar bajo el mismo modelo.
Cuando se le cuestionó sobre la autonomía universitaria y los nombramientos solicitados por políticos, Serrano respondió: “Si un político llega a solicitar nombramientos, no deben darle esos nombramientos al político. La universidad debe manejarse con independencia”, reconociendo implícitamente que la UNACHI ha tenido históricamente problemas de influencia externa.
El próximo rector de la UNACHI enfrentará no solo el reto de mejorar la gestión financiera y académica, sino también de cortar de raíz estas prácticas de nepotismo y favoritismo, que han manchado la imagen de la casa de estudios. Como lo expresó Serrano, aunque se reformen ciertas normas, si se mantiene el mismo sistema político interno, las “taras” persistirán.




