A pocos días de celebrarse la XII Olimpiada Nacional de Robótica WRO Panamá 2026, organizada por la Fundación Nacional para el Desarrollo de las STEAM (FUNDESTEAM) y la Editorial Aprender STEAM, la historia de un joven panameño demuestra el impacto que estas competencias pueden tener en la vida de un estudiante.
Su camino estuvo marcado por múltiples títulos nacionales en la World Robot Olympiad (WRO) Panamá y por alcanzar; en 2025, obtuvo el Primer Lugar en el campeonato del FIRST Global Challenge, una de las competencias internacionales de robótica más exigentes y prestigiosas del mundo.
Niveles académicos
El logro adquiere mayor relevancia al considerar el alto nivel de exigencia de Yale. Para el período académico 2026-2030, la universidad admitió apenas 2,328 estudiantes de un total de 54,919 aspirantes provenientes de más de 75 países, una tasa global de aceptación del 4.2 %, que en la fase de Decisión Regular descendió a menos del 3 %. Históricamente, solo entre uno y tres estudiantes centroamericanos logran ingresar cada año.
Para Lucas, el verdadero valor de la robótica va mucho más allá de construir y programar robots.
Durante los últimos doce años, las Olimpiadas Nacionales y Regionales de Robótica han impactado a miles de estudiantes, docentes y entrenadores de escuelas oficiales y particulares en todo el país. Más allá de las competencias, estas iniciativas han contribuido a posicionar a Panamá entre los principales referentes de la robótica educativa en América Latina y entre los diez mejores países del mundo en diversas competencias internacionales.
Ese liderazgo permitió que Panamá fuera sede de tres importantes eventos mundiales: la World Robot Olympiad 2023, la Intercontinental de Robótica 2025 y el FIRST Global Challenge 2025, consolidando al país como un punto de referencia para la innovación y la educación STEAM.
Mensaje a los estudiantes
Lucas participó activamente en cada uno de estos escenarios nacionales e internacionales, fortaleciendo un perfil académico que fue altamente valorado durante su proceso de admisión universitaria.
“Soy la prueba de que la robótica educativa y la educación STEAM transforman vidas. Estas experiencias abren puertas que parecen imposibles y preparan a los jóvenes para enfrentar los grandes desafíos del mundo. Mi consejo para todos los estudiantes, de escuelas oficiales y particulares, es que aprovechen estas oportunidades. Y sobre todo, que tengan el coraje de tomar la iniciativa y dar el paso adelante cuando nadie más se atreve. Los resultados pueden cambiarles la vida.”, concluyó.
La historia de Lucas Castillo Degracia refleja el verdadero propósito de la Olimpiada Nacional de Robótica: formar jóvenes con conocimientos científicos y tecnológicos, pero también con liderazgo, creatividad, resiliencia y visión de futuro. Un ejemplo de que, cuando la educación, la innovación y el talento se unen, los sueños de un estudiante panameño pueden llegar hasta las aulas de una de las universidades más prestigiosas del planeta.




