La Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) instó a acelerar la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del 9 de octubre, con énfasis en la reparación de viviendas, la reactivación de la economía local, el apoyo a los pequeños empresarios y la recuperación de los centros educativos.
La organización empresarial también destacó la necesidad de garantizar transparencia en el manejo de las donaciones y coordinar acciones entre el Gobierno, el sector privado y los gremios locales para que la asistencia se convierta en soluciones permanentes para las familias damnificadas.
APEDE pide transparencia en el fideicomiso para las donaciones
APEDE expresó su respaldo a la iniciativa del Gobierno de crear un fideicomiso para canalizar las donaciones del sector privado y manifestó su expectativa de que entre en funcionamiento próximamente.
La asociación señaló que los recursos deben traducirse en soluciones concretas y oportunas, por lo que consideró indispensable informar cuánto dinero se recibe, cómo se utiliza y cuáles familias se benefician.
Asimismo, exhortó a las autoridades a establecer prioridades claras, responsables y plazos que puedan ser conocidos por la ciudadanía, al considerar que la rapidez de la respuesta debe ir acompañada de rigor técnico y rendición de cuentas.
Más de 5,600 personas permanecían en albergues
La magnitud de las afectaciones también se refleja en las cifras de asistencia humanitaria. Según la matriz del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), con corte al 20 de octubre, 5,628 personas, pertenecientes a 1,051 familias, permanecían en 126 albergues.
Ante este escenario, APEDE sostuvo que la asistencia inmediata debe continuar mientras se desarrollan soluciones habitacionales duraderas.
La organización planteó que las nuevas viviendas deben ser seguras y habitables, contar con agua y saneamiento y construirse en terrenos adecuados, con acompañamiento técnico.
También subrayó la importancia de escuchar a las familias para identificar sus necesidades, fuentes de ingresos y vínculos comunitarios, de manera que las soluciones respondan a las condiciones particulares de cada región.
APEDE pide reactivar a los micro y pequeños empresarios
La recuperación económica de las zonas afectadas es otro de los puntos centrales del pronunciamiento. APEDE advirtió que los micro y pequeños empresarios necesitan apoyo para restablecer sus actividades, recuperar sus ingresos y preservar los empleos.
La organización señaló que cada día sin operar y cada evento suspendido representan pérdidas económicas para negocios que, en muchos casos, constituyen el principal sustento de una familia.
Entre las medidas propuestas figuran agilizar las inspecciones, facilitar una reapertura segura y evaluar alternativas de financiamiento, períodos de gracia, facilidades de pago y apoyo para recuperar inventarios.
Además, planteó que la contratación de empresas, trabajadores y proveedores locales puede contribuir a que los recursos destinados a la reconstrucción permanezcan en las comunidades y favorezcan la recuperación del empleo.
Llaman al MICI, MIDA, ATP y AMPYME a coordinar acciones
APEDE hizo un llamado al Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), al Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), a la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), a la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (AMPYME) y a otras instituciones competentes para impulsar una estrategia conjunta de reactivación.
La propuesta contempla fortalecer la producción agropecuaria, el turismo, el comercio y los emprendimientos, además de facilitar el acceso al financiamiento y generar nuevas oportunidades económicas.
Las comunidades de Azuero, Coclé y Veraguas, afectadas por el terremoto, tienen una importante trayectoria en actividades agrícolas, ganaderas, turísticas y comerciales, sectores que serán fundamentales para recuperar los medios de vida de la población.
APEDE también destacó que la reactivación requiere restablecer carreteras, puentes y servicios básicos. En cuanto a las actividades comerciales y los encuentros públicos, recomendó considerar las condiciones de cada localidad y permitirlos cuando exista seguridad verificada.
Educación: más de 853 centros educativos han sido evaluados
La recuperación de la infraestructura educativa también debe formar parte de las prioridades, según la asociación empresarial.
De acuerdo con las cifras citadas en el pronunciamiento, entre las personas que permanecían en albergues había 327 niños de hasta cuatro años y 865 menores de entre cinco y 17 años.
Ante esta situación, APEDE consideró necesario conocer los resultados de las inspecciones realizadas en los planteles, rehabilitar aquellos que lo requieran y garantizar alternativas seguras para que los estudiantes puedan continuar sus clases.
La organización sostuvo que la educación debe avanzar junto con la recuperación de las viviendas y los medios de subsistencia, para brindar mayor estabilidad a las familias afectadas.
El fenómeno de El Niño aumenta los desafíos de la reconstrucción
APEDE advirtió que la recuperación se desarrolla en un contexto climático complejo, marcado por el fenómeno de El Niño, que motivó una declaratoria de emergencia nacional en agosto.
Los déficits de lluvia en algunas regiones, las precipitaciones intensas en otras y las altas temperaturas hacen necesario incorporar medidas de prevención y gestión del riesgo en las distintas etapas de la reconstrucción.
Por ello, la asociación planteó que la planificación debe considerar las condiciones ambientales y productivas de cada comunidad, con el propósito de reducir la vulnerabilidad ante futuras emergencias.
APEDE pide mantener la solidaridad durante la recuperación
La organización reconoció el aporte de ciudadanos, empresas, voluntarios, instituciones públicas y organizaciones sin fines de lucro que han participado en la entrega de alimentos, insumos y asistencia a las comunidades afectadas.
También agradeció el trabajo del SINAPROC y de los estamentos de seguridad, así como la colaboración de los socios de APEDE en la recolección y distribución de donaciones.
Sin embargo, advirtió que la respuesta no puede limitarse a la fase inicial de la emergencia. La reconstrucción, sostuvo, requiere coordinación, seguimiento y compromiso sostenido para que las familias recuperen su autonomía económica.
“La emergencia exige solidaridad. La recuperación exige acción, coordinación y resultados”, concluyó la asociación en su llamado a mantener los esfuerzos para devolver la tranquilidad a los hogares afectados.