La Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) afirmó que el 2025 fue un año de alta intensidad política, social y económica, marcado por decisiones complejas y profundas tensiones, pero también por lecciones que no deben ignorarse si el país aspira a avanzar hacia un desarrollo más estable y equitativo.
APEDE destaca recuperación económica en 2025, pero advierte brechas persistentes
APEDE advirtió que el 2025 estuvo marcado por fracturas sociales que no pueden convertirse en una constante. La aprobación de la reforma a la Caja de Seguro Social (CSS), señaló, se dio en un clima de tensión que evidenció una debilidad estructural del país: la dificultad para dialogar antes de llegar al desgaste social.
“El país no puede seguir resolviendo los temas estructurales desde la confrontación”, indicó la organización, que hizo un llamado a priorizar la evidencia técnica, la escucha activa y los acuerdos oportunos.
Un entorno internacional retador y la defensa de la soberanía
El gremio empresarial también destacó que el año estuvo condicionado por un contexto internacional complejo, especialmente por el giro de la agenda de Estados Unidos y su impacto en la región. Según APEDE, este escenario obligó a Panamá a actuar con mayor cautela en sus prioridades estratégicas.
Aunque se firmaron instrumentos que generaron preocupación en distintos sectores, la asociación subrayó que el país mostró madurez institucional y diplomática. “Panamá sigue siendo soberano y el Canal es de Panamá. No es un eslogan: es identidad, historia y futuro”, recalcó.
Economía muestra recuperación pese a un año difícil
En el ámbito económico, APEDE consideró que el balance de 2025 es más positivo de lo que se anticipaba a inicios de año, tras meses marcados por protestas y afectaciones reales, especialmente en provincias como Bocas del Toro, donde el empleo y las exportaciones sufrieron impactos significativos.
Al tercer trimestre de 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) real creció 3.9 % interanual, mientras que en el acumulado de enero a septiembre el crecimiento alcanzó 4.2 %, superando el ritmo del año anterior. Estas cifras permiten proyectar un cierre de año cercano al 4 %–4.5 %, en un contexto aún desafiante.
Crecimiento impulsado por sectores clave, pero con brechas
APEDE explicó que el dinamismo económico estuvo impulsado principalmente por el Canal de Panamá, el transporte y la logística, el turismo, el sector financiero y el comercio. Sin embargo, advirtió que el crecimiento no fue homogéneo.
Sectores como la agricultura y algunas ramas industriales registraron retrocesos importantes, lo que evidencia brechas territoriales y sectoriales que siguen pendientes de atender.
El crecimiento no basta si no se traduce en bienestar
La asociación fue enfática al señalar que el crecimiento económico pierde sentido si no se refleja en la vida cotidiana de los ciudadanos. “Si no hay empleo formal, oportunidades reales, servicios públicos que funcionen y un Estado eficiente, el crecimiento se queda en la estadística”, advirtió.
Por ello, APEDE sostuvo que si el 2025 dejó lecciones, el 2026 exige decisiones claras y responsables.
Desempleo, informalidad y confianza en lo público: retos urgentes
Entre las prioridades para el próximo año, APEDE destacó la necesidad de enfrentar sin excusas el binomio desempleo–informalidad. El gremio subrayó que la informalidad afecta directamente a emprendedores y trabajadores independientes atrapados en trámites complejos y sistemas poco accesibles.
Asimismo, llamó a recuperar la confianza en lo público mediante reglas claras, resultados medibles y un combate frontal contra la corrupción. En ese sentido, señaló que el Proyecto de Ley 291, Ley General Anticorrupción, representa una oportunidad clave para fortalecer la institucionalidad y evitar que la impunidad siga debilitando al Estado.
Proyectos estratégicos y desarrollo con responsabilidad
APEDE también se refirió a la necesidad de impulsar proyectos estratégicos con transparencia y responsabilidad. Sobre la minería, reiteró que cualquier decisión debe tomarse con base en información técnica, incluyendo los resultados de la auditoría integral en curso, considerando los impactos económicos y sociales del cierre de la mina, especialmente en provincias como Coclé.
En contraste, destacó proyectos como Río Indio como ejemplos de planificación con visión país, al buscar garantizar el agua para el Canal y la población, respetando los derechos de las comunidades y promoviendo un desarrollo sostenible.
Consensos como base para el 2026
Finalmente, la asociación subrayó que el 2026 debe consolidar una cultura de consensos. El acuerdo alcanzado en la mesa de salario mínimo, afirmó, demostró que el diálogo basado en la realidad económica es posible cuando empleadores, trabajadores y Estado negocian con responsabilidad.
“Panamá no se rescata con extremos. Se construye con instituciones fuertes, ética pública, menos burocracia, empleo de calidad y un Estado que rinda cuentas”, concluyó APEDE, al señalar que el próximo año debe marcar el paso del conflicto a los acuerdos y de la informalidad a las oportunidades reales para los hogares panameños.








