El acceso a una vivienda propia enfrenta obstáculos en Panamá. Elisa Suárez, presidenta del Consejo Nacional de Promotores de Vivienda (Convivienda), advirtió sobre el impacto que han tenido los cambios en el impuesto de transferencia de bienes inmuebles y la suspensión del bono solidario en las familias que buscan comprar su primera vivienda.
El costo de comprar casa vuelve al debate
Según la representante del sector, durante el primer semestre de este año el Estado habría recaudado aproximadamente 18 millones de dólares por este impuesto y la proyección apunta a unos 37 millones de dólares al cierre del año.
Sin embargo, el gremio sostiene que la recaudación podría tener un efecto económico mayor. De acuerdo con una estimación presentada por Convivienda, el menor dinamismo del sector podría traducirse en hasta 131.5 millones de dólares menos en otros ingresos fiscales, como impuesto sobre la renta e ITBMS.
Una nueva escala para el impuesto
Ante el debate, se plantea retomar la exoneración para las viviendas de menor valor. La propuesta contempla que las propiedades de hasta 120 mil dólares queden totalmente exoneradas, mientras que entre 120 mil y 200 mil dólares se aplique una escala progresiva. Las viviendas superiores a 200 mil dólares pagarían el 2%, descontando los primeros 120 mil dólares.
Para Suárez, el problema no necesariamente está en que el impuesto incremente directamente el precio de la vivienda, sino en el dinero que el comprador debe tener disponible para asumir el abono inicial, gastos de cierre e impuestos.
“Siempre va a ser un impacto para el que compra”, sostuvo Suárez al explicar que una mayor cantidad de dinero requerida al inicio puede dificultar que una familia califique para un crédito hipotecario.
Más de $2 mil adicionales para algunos compradores
Uno de los escenarios expuestos durante la entrevista señala que una persona que compre una vivienda de hasta 120 mil dólares podría enfrentar un costo adicional de más de 2 mil dólares.
Según la estimación citada, para una familia que ahorre el 10% de su salario, reunir ese monto podría tomar aproximadamente 10 meses, dificultando aún más el acceso a una vivienda propia.
La situación se vuelve más compleja tras la eliminación del bono solidario, que anteriormente ayudaba a las familias de ingresos medios y trabajadores a cubrir parte del abono inicial.
El mercado hipotecario también se resiente
El sector construcción reporta una caída aproximada de 52% en las ventas y señala que el otorgamiento de hipotecas se encuentra en uno de sus niveles más bajos de los últimos 15 años.
La reducción del financiamiento también se refleja en la cantidad de viviendas construidas y entregadas. Según los datos expuestos por Suárez, en años anteriores se superaban las 22 mil viviendas anuales entre proyectos públicos y privados, mientras que el año pasado se entregaron alrededor de 10 mil 500.
La diferencia representa unas 12 mil familias que pudieron quedar fuera del mercado de vivienda, de acuerdo con la estimación presentada por Convivienda.
El reto: que más panameños puedan comprar
Para el sector promotor, el desafío no se limita a recuperar las ventas, sino a garantizar que las familias tengan capacidad financiera para asumir una hipoteca y cubrir los costos iniciales de adquirir una vivienda.



