Ante el aumento de las enfermedades no transmisibles (ENT), como la diabetes y la hipertensión arterial entre los panameños, el Ministerio de Salud (Minsa) advirtió a la población sobre la importancia de mantenerse alerta a los síntomas y acudir oportunamente a las instalaciones de salud para recibir atención médica.
En el caso de la diabetes, los principales signos de alerta son aumento en la frecuencia urinaria, sed excesiva y pérdida considerable de peso.
Rodríguez señaló que uno de los problemas más críticos en Panamá es la obesidad. Indicó que, tanto en el país como en la región de las Américas, el 46 % de la población presenta obesidad, y se estima que para el año 2030 el 50 % de los panameños padezca esta condición.
Complicaciones de salud
La especialista destacó que el 42 % de los panameños sufre de hipertensión arterial y aproximadamente el 15 % de las personas mayores de 15 años presenta diabetes tipo 2, enfermedad estrechamente relacionada con los estilos de vida.
Asimismo, explicó que las enfermedades no transmisibles, también conocidas como enfermedades crónicas, generan complicaciones cardiovasculares y metabólicas, alteraciones en los lípidos y triglicéridos que inciden en la presión arterial, mientras que la diabetes provoca daños progresivos en los tejidos y puede causar ceguera.
Las consecuencias de estas enfermedades incluyen problemas cardiovasculares, afectaciones visuales y daños cerebrales.
Prevenir la diabetes y la hipertensión implica adoptar estilos de vida saludables, basados en una alimentación balanceada, la práctica constante de actividad física, el control del peso corporal y evitar el consumo de tabaco.
El Minsa recomienda a la población realizarse anualmente sus exámenes de control, practicar ejercicio diariamente y reducir el consumo de sal y azúcares, incluso si no presentan síntomas o signos de alarma.




