El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este martes al sugerir que Siria asuma un papel más activo frente a Hezbolá en el Líbano, al tiempo que lanzó duras críticas contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por la forma en que ha manejado el conflicto con el movimiento chiita respaldado por Irán.
Trump cuestiona la estrategia israelí en Líbano
El mandatario estadounidense manifestó que Israel lleva demasiado tiempo combatiendo a Hezbolá sin lograr los resultados esperados y consideró que el costo humano del conflicto ha sido excesivo.
Las declaraciones reflejan una creciente diferencia de criterios entre Washington y Jerusalén sobre cómo abordar la amenaza que representa Hezbolá, una organización político-militar considerada por Estados Unidos e Israel como una fuerza clave dentro de la influencia regional de Irán.
Siria emerge como una opción para contener a Hezbolá
Trump destacó el papel del presidente interino sirio, Ahmed al Sharaa, a quien calificó de estar realizando un “trabajo fantástico” desde la caída del régimen de Bashar al Assad a finales de 2024.
Según el mandatario estadounidense, si Israel no puede debilitar a Hezbolá sin provocar más víctimas civiles, Siria podría asumir esa tarea.
La propuesta representa un giro significativo en la dinámica regional, especialmente considerando que el actual gobierno sirio busca distanciarse de la influencia iraní que caracterizó al régimen de Al Assad y fortalecer sus vínculos con Occidente.
Guerra entre Israel y Hezbolá continúa pese al acuerdo con Irán
Israel y Hezbolá mantienen una nueva fase de enfrentamientos desde el 2 de marzo, en medio de las tensiones regionales derivadas del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Aunque Washington y Teherán han alcanzado un entendimiento para poner fin a las hostilidades y se preparan para firmar un acuerdo marco en Suiza, la situación en Líbano continúa siendo uno de los principales focos de inestabilidad en Medio Oriente.
Entre los temas pendientes se encuentra el eventual desarme de Hezbolá, una exigencia compartida por Estados Unidos e Israel, pero rechazada por el movimiento chiita, que sigue contando con respaldo iraní.
Siria niega planes de intervención militar en Líbano
A pesar de las declaraciones de Trump y de las especulaciones surgidas en las últimas semanas, el gobierno sirio ha rechazado públicamente cualquier plan para intervenir militarmente en territorio libanés.
De acuerdo con fuentes cercanas al gobierno de Damasco, Ahmed al Sharaa desmintió recientemente los rumores durante una reunión con líderes comunitarios de la provincia de Damasco.
La posibilidad de una intervención siria genera sensibilidad en la región debido a los antecedentes históricos. En 1976, durante la guerra civil libanesa, el entonces presidente sirio Hafez al Assad ordenó el ingreso de tropas a Líbano, una presencia militar que se extendió durante casi tres décadas hasta su retirada en 2005.
Crece la presión internacional sobre Hezbolá
Mientras continúan los enfrentamientos en la frontera entre Israel y Líbano, la comunidad internacional observa con atención los movimientos diplomáticos y militares en la región.
Las declaraciones de Trump añaden un nuevo elemento al complejo escenario geopolítico de Medio Oriente, donde el futuro de Hezbolá, el papel de Siria y la estrategia de Israel continúan siendo factores determinantes para la estabilidad regional.