El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que los “líderes” de Israel y Líbano sostendrán conversaciones este jueves, en el marco de los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un alto el fuego entre ambos países, con mediación estadounidense.
Trump asegura que habrá contacto entre Israel y Líbano tras décadas
A través de su red social Truth Social, Trump destacó la importancia del supuesto encuentro entre ambos líderes, subrayando la necesidad de reducir tensiones en la región.
Sin embargo, el presidente no especificó quiénes serán los representantes incluidos en esta conversación ni el formato exacto del diálogo.
Negociaciones mediadas por Estados Unidos avanzan en Washington
El anuncio de Trump llega tras una serie de reuniones diplomáticas entre Israel y Líbano bajo mediación de Estados Unidos.
El pasado martes, el embajador israelí en Washington, Yechiel Leiter, y la embajadora libanesa, Nada Hamadeh Moawad, sostuvieron un encuentro de más de dos horas en presencia del secretario de Estado, Marco Rubio.
Posteriormente, el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, confirmó avances en el proceso.
Según Washington, estas conversaciones representan el nivel de contacto más alto entre Israel y Líbano desde 1993.
Un conflicto marcado por la guerra entre Israel y Hizbulá
Las negociaciones se desarrollan en un contexto de alta tensión tras semanas de enfrentamientos entre Israel y el grupo chií Hizbulá en territorio libanés.
Los ataques han dejado más de 2.000 muertos y más de un millón de desplazados, según estimaciones citadas en el contexto del conflicto.
Israel justifica sus operaciones militares como respuesta a lanzamientos de cohetes por parte de Hizbulá, mientras continúa su ofensiva en el sur del Líbano.
Diferencias clave: alto el fuego vs. exigencias de desarme
Las posiciones entre ambas partes siguen profundamente enfrentadas.
El gobierno libanés exige un alto el fuego inmediato que permita abrir un proceso de diálogo más amplio, mientras que Israel rechaza esa opción y plantea condiciones más estrictas.
Entre sus exigencias, Israel demanda el desarme total de Hizbulá y la creación de una “zona de seguridad” en el sur del Líbano, destinada a reforzar el control en la frontera hasta el río Litani.