El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como "terrible" la crisis migratoria registrada en Ceuta, España, y utilizó el episodio para lanzar una advertencia política contra la oposición demócrata de cara a las elecciones presidenciales de 2028.
Trump vincula migración con las elecciones de 2028
El presidente estadounidense sostuvo que una victoria demócrata significaría un cambio en la política migratoria de su país y advirtió a los ciudadanos que enfrentarían consecuencias negativas.
Durante su administración, Trump ha impulsado medidas para reducir los cruces irregulares en la frontera con México, limitar las solicitudes de asilo y reforzar los controles migratorios.
Crisis migratoria en Ceuta deja decenas de fallecidos
Las declaraciones del mandatario estadounidense se producen después de una grave crisis migratoria en Ceuta, ciudad española ubicada en el norte de África, donde miles de personas procedentes de Marruecos ingresaron de manera irregular.
El episodio dejó al menos 34 personas fallecidas, según los balances difundidos tras los enfrentamientos y los intentos de cruce de la frontera.
El Ministerio del Interior de España informó que más de 25.000 personas ya habían regresado a Marruecos de las aproximadamente 49.000 que lograron atravesar la frontera.
Gobierno español denuncia violación territorial
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, condenó los hechos y calificó la situación como un "ataque" y una violación de la integridad territorial española.
Sánchez defendió la respuesta de las autoridades españolas y destacó la necesidad de mantener el control fronterizo ante la presión migratoria.
Casa Blanca critica al gobierno de Pedro Sánchez
La Casa Blanca reaccionó al episodio señalando al gobierno español como responsable de la crisis.
El Ejecutivo estadounidense, aliado del Gobierno marroquí, atribuyó el caos en Ceuta a lo que calificó como "políticas globalistas de extrema izquierda" impulsadas por la administración de Sánchez.
La crisis migratoria en Ceuta vuelve a colocar el debate sobre inmigración, seguridad fronteriza y políticas de asilo en el centro de la agenda internacional, mientras Estados Unidos y Europa enfrentan presiones crecientes sobre la gestión de sus fronteras.






