El Kremlin reiteró este lunes su disposición a acoger en territorio de Rusia el uranio enriquecido de Irán como parte de un eventual acuerdo de paz con Estados Unidos, en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y sin avances concretos en las negociaciones.
Rusia, que posee el mayor arsenal nuclear del mundo, ha insistido en varias ocasiones en asumir el control del uranio iraní como mecanismo para reducir tensiones y garantizar supervisión internacional.
Negociaciones sin avances tras reunión en Pakistán
El anuncio se produce después de que delegaciones de Estados Unidos e Irán sostuvieran conversaciones el fin de semana en Pakistán, sin lograr acuerdos significativos.
La falta de resultados frustró las expectativas de un pacto rápido que permitiera desescalar el conflicto, especialmente tras semanas de enfrentamientos indirectos y operaciones militares en la región.
Críticas a amenazas sobre el estrecho de Ormuz
En paralelo, el Kremlin cuestionó las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con bloquear el estratégico Estrecho de Ormuz.
Esta ruta es fundamental para el comercio energético global y ha estado bajo presión desde que Estados Unidos e Israel iniciaron bombardeos contra Irán a finales de febrero.
Impacto global y riesgo para los mercados
La posibilidad de una escalada en el Golfo Pérsico genera preocupación en los mercados internacionales, especialmente por el impacto que tendría sobre el suministro de petróleo y gas.
En este escenario, Rusia intenta consolidarse como mediador en uno de los conflictos más delicados del panorama internacional, mientras las negociaciones entre Washington y Teherán continúan sin avances claros.