Internacionales Internacionales -  22 de abril de 2026 - 10:10

Petro frena negociaciones de paz con una de las mayores guerrillas de Colombia

Petro ha endurecido su postura frente a los grupos armados en la antesala de las elecciones presidenciales del 31 de mayo, que definirán a su sucesor

AFP
Por AFP

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, suspendió las negociaciones de paz con una de las principales guerrillas del país, liderada por alias “Calarcá”, en una decisión que marca un nuevo golpe a su estrategia de “Paz Total”.

Petro cuestiona incumplimientos y crímenes de la guerrilla

Durante una reunión con su gabinete, el mandatario aseguró que ordenó revisar las negociaciones tras presuntos incumplimientos por parte del grupo armado.

El jefe de Estado señaló que el líder guerrillero habría violado acuerdos ambientales y continuado con acciones violentas contra la fuerza pública y otros grupos armados.

Petro fue enfático al afirmar que cualquier proceso debe basarse en compromisos reales: la paz, dijo, “no puede construirse sobre mentiras”, dejando en duda la continuidad del diálogo con esta disidencia de las antiguas FARC.

Calarcá y las economías ilegales que sostienen el conflicto

El grupo liderado por “Calarcá”, perteneciente al Estado Mayor de Bloques una de las principales disidencias que no firmaron el acuerdo de paz de 2016, mantiene presencia en zonas estratégicas como la Amazonía y la frontera con Venezuela.

Sus principales fuentes de financiamiento incluyen el narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión y la deforestación para expansión ganadera, factores que han agravado la crisis ambiental y de seguridad en estas regiones.

Clan del Golfo descarta acuerdo con el Gobierno

En paralelo, el mismo día de la decisión presidencial, el Clan del Golfo —la mayor organización narcotraficante de Colombia descartó la posibilidad de firmar un acuerdo de paz durante el actual gobierno.

Voceros del grupo indicaron que cualquier proceso debería continuar con el Estado colombiano, pero no necesariamente bajo la administración de Petro, lo que reduce aún más las probabilidades de avances antes del 7 de agosto.

Fracaso de los principales diálogos de paz

Las negociaciones con “Calarcá” y el Clan del Golfo eran dos de los pilares de la política de “Paz Total”, una ambiciosa apuesta del gobierno para lograr el desarme simultáneo de todos los grupos armados ilegales.

Sin embargo, otros intentos también han fracasado:

  • El proceso con el ELN se rompió tras un ataque que dejó más de 100 muertos.
  • Las conversaciones con la disidencia liderada por alias “Iván Mordisco” colapsaron tras el recrudecimiento de atentados con explosivos y drones.

Analistas coinciden en que, lejos de debilitarse, varios grupos armados se han fortalecido durante este periodo, lo que ha generado fuertes críticas desde la oposición y sectores militares.

Presión política y escenario electoral

Ante este panorama, Petro ha endurecido su postura frente a los grupos armados en la antesala de las elecciones presidenciales del 31 de mayo, que definirán a su sucesor.

Además, el mandatario ha enfrentado presiones internacionales, particularmente de Estados Unidos, por su estrategia frente al narcotráfico, lo que añade tensión a su política de seguridad.

Un legado en entredicho

La suspensión de estas negociaciones deja en entredicho uno de los principales objetivos del gobierno de Petro: poner fin a más de seis décadas de conflicto armado en Colombia.

Con múltiples procesos paralizados y sin acuerdos concretos, el futuro de la “Paz Total” quedará en manos de la próxima administración.