Tras un mes de julio de temperaturas récord, Europa enfrenta a principios de agosto una nueva ola de calor, en un contexto de sequía generalizada que dejó varios grandes ríos del continente en su nivel más bajo.
Varias agencias meteorológicas nacionales anuncian nuevas olas de calor, tras las temperaturas sin precedentes del mes pasado.
La sequía también se está extendiendo. Casi generalizada en Francia y España, donde hubo devastadores incendios, también afecta a partes de Reino Unido y Alemania.
Termómetros en alza
"Una nueva ola de calor extremo se dispone a avanzar hacia el norte por gran parte de Reino Unido", advirtió el domingo el servicio meteorológico británico (Met Office), que prevé temperaturas de hasta 36 ºC en el este y el sureste de Inglaterra.
En Francia se espera también un "nuevo episodio de ola de calor" el martes, con máximas que alcanzarán los 39 °C en el sur, anunció Météo France.
El país enfrenta su tercera ola de calor del verano, tras la de junio -históricamente intensa- y la de julio, la más prolongada (16 días).
El pasado julio fue también el más cálido jamás registrado en España junto al de 2022. La temperatura media se situó en 25,7 °C, es decir, "2,6 °C por encima de lo normal", según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Países del centro de Europa, poco habituados al calor, registraron la semana pasada récords absolutos de temperatura, como Eslovaquia (42,2 °C) y Austria (41,2 ºC).
Sequía generalizada
Según un análisis de AFP, en julio casi todo el territorio metropolitano de Francia (95%) y prácticamente la totalidad de Suiza (99%) estaban afectados por la sequía.
Se trata de dos récords desde el inicio de los datos del Observatorio Europeo de la Sequía, en 2012.
Según esos datos, más de la mitad de la superficie de la Unión Europea (UE) estaba afectada por la sequía en julio.
Tres países registraron también el mes de julio más seco jamás registrado: Hungría (94%), Eslovenia (93%) y Austria (91%).
En julio, los niveles de humedad del suelo "fueron claramente inferiores a los de julio de 2022, el último verano marcado por una grave sequía" en Europa occidental, añadió Copernicus.
En España e Inglaterra atravesaron los meses de julio más secos desde que hay registros.
Según las autoridades británicas, Inglaterra, conocida por su clima húmedo, registró siete semanas consecutivas con menos de 10 mm de lluvia, y algunas zonas del este y el sureste recibieron menos de 1 mm.
Como consecuencia, los verdes y vastos parques de Londres presentan un aspecto seco y amarillento.
El gobierno declaró este lunes que más del 70% de Inglaterra está en sequía.
En Francia, la sequía obligó a imponer restricciones de agua en casi 70% del territorio continental, afirmó el ministerio de Transición Ecológica.
En 67 de los 101 departamentos, solo se puede usar agua para cuestiones prioritarias: atención sanitaria, protección civil, suministro de agua potable y saneamiento.
Ríos secos y calentamiento del agua
Como consecuencia directa del calor y la sequía acumulados, los caudales fluviales son "excepcionalmente bajos".
La gran mayoría del Rin y del Támesis, aproximadamente dos tercios del Danubio y largos tramos del Ródano y del Po registraron caudales de una escasez sin precedentes en promedio para un mes de julio en 34 años de mediciones, según Copernicus.
Las aguas del Vístula alcanzaron el lunes en Varsovia el nivel más bajo de su historia.
Además, en todo Europa, las aguas del Mediterráneo occidental y del océano Atlántico registraron temperaturas inusualmente elevadas en julio, asociadas a episodios de olas de calor marinas.
La temperatura media mundial en la superficie de los mares alcanzó los 20,96 °C, alertó Carlo Buontempo, director del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), subrayando que "el principal motor de este calentamiento -como sabemos- son los gases de efecto invernadero" emitidos por la humanidad.