El papa León XIV ha comenzado a imprimir su propio sello al frente de la Iglesia católica, con un discurso centrado en la paz, la defensa de los migrantes y el uso responsable de la inteligencia artificial.
Con más de dos décadas de experiencia como misionero en Perú y un amplio conocimiento de la Curia Romana, León XIV ha combinado su experiencia pastoral con una posición cada vez más visible frente a algunos de los principales desafíos del mundo actual.
León XIV revela poco a poco su personalidad
A sus 71 años, el pontífice estadounidense y peruano ha pasado de proyectar una imagen reservada a mostrarse más expresivo y cercano.
Martin Dumont, secretario general del Instituto de Investigación para el Estudio de las Religiones de la Universidad de la Sorbona de París, considera que el papa "se gana a la gente".
Su origen estadounidense también le ha permitido desenvolverse con naturalidad en los códigos de comunicación contemporáneos. Según Dumont, León XIV ha logrado adaptarse rápidamente a estas nuevas formas de comunicación.
El pontífice también ha mostrado una faceta cercana a las nuevas generaciones. Entre sus aficiones están el tenis, la natación y el equipo de béisbol Chicago White Sox. Además, ha sido visto utilizando un reloj inteligente y realizando el popular gesto "6-7" entre adolescentes.
Paz, migración e inteligencia artificial, entre sus prioridades
Uno de los ejes del pontificado de León XIV ha sido su posición frente a las transformaciones sociales y tecnológicas.
En su primera encíclica, publicada en mayo, planteó que la inteligencia artificial debe desarrollarse al servicio de la dignidad humana, colocando este tema entre las principales preocupaciones de su pontificado.
El papa también ha intervenido en debates relacionados con la migración. Durante este año ha instado a Europa a acoger, proteger e integrar a los migrantes.
Asimismo, ha cuestionado la corrupción en discursos dirigidos a líderes africanos que llevan décadas en el poder.
El papa ofrece al Vaticano como mediador en la guerra
En el escenario internacional, León XIV ha mantenido el llamado de su predecesor, Francisco, a favor de la paz.
La Santa Sede ha ofrecido su mediación entre Rusia y Ucrania, mientras el pontífice ha adoptado un tono más contundente al referirse a la invasión rusa de Ucrania.
Su postura también lo ha colocado en una posición de tensión con el presidente estadounidense Donald Trump.
Charles Mercier, director de estudios en la Escuela Práctica de Altos Estudios de París, sostuvo que la oposición de León XIV a Trump "contribuye a hacerlo popular".
Según Mercier, esta posición "lo convierte en una figura de resistencia frente al peligro del populismo autoritario".
Un papa estadounidense por casualidad
Robert Francis Prevost nació el 14 de septiembre de 1955 en Chicago y es el menor de tres hermanos.
Desde niño mostró interés por la vida religiosa. Según los relatos sobre su infancia, solía jugar a ser sacerdote y repartía caramelos entre los niños de su barrio como si fueran hostias.
Fue ordenado sacerdote en 1982 e ingresó en la Orden de San Agustín. Entre 2001 y 2013 ocupó el cargo de superior de la orden, una responsabilidad que le permitió recorrer diferentes países y conocer comunidades agustinas.
En 1985 llegó a Perú para iniciar su trabajo misionero en ese país, donde desarrolló vínculos con las comunidades locales.
Posteriormente fue nombrado administrador apostólico de la diócesis de Chiclayo, ciudad a la que se refirió como su "querida" Chiclayo durante su primer discurso como papa.
De Perú al Vaticano
En 2023, el entonces arzobispo Prevost fue creado cardenal por el papa Francisco y posteriormente asumió la dirección del Dicasterio para los Obispos, uno de los departamentos más relevantes de la Curia Romana.
Desde esa posición participó en el proceso de selección de obispos y adquirió una amplia experiencia dentro de la estructura del Vaticano.
Su trayectoria lo llevó a ser considerado un mediador entre diferentes sectores de la Iglesia, incluidos sectores progresistas y conservadores.
Esta experiencia internacional contribuyó a construir una identidad que trasciende su origen estadounidense.
"El papa que de casualidad es estadounidense"
León XIV posee nacionalidad estadounidense y peruana, además de ascendencia española, italiana, quebequense, monegasca, criolla y francesa.
Aunque reconoce su vínculo con Estados Unidos, el pontífice ha insistido en que su identidad no está definida únicamente por su nacionalidad.
En una entrevista concedida en julio a la cadena estadounidense NBC, León XIV expresó su "gran amor por Estados Unidos", pero volvió a remarcar que se considera principalmente el papa que, "de casualidad", nació en ese país.