El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán anunció este lunes la creación de un nuevo organismo encargado de gestionar el estratégico estrecho de Ormuz, una medida que refuerza el control de Teherán sobre una de las principales rutas energéticas del planeta en medio de las tensiones regionales.
La publicación también fue compartida por la Armada de los Guardianes de la Revolución, brazo militar de gran influencia dentro de la estructura de poder iraní.
Nuevo organismo buscaría aprobar tránsito y cobrar derechos de paso
Aunque las autoridades iraníes no detallaron oficialmente las funciones específicas del nuevo ente, la publicación especializada Lloyd’s List indicó que la PGSA tendría la responsabilidad de “aprobar el tránsito de buques y recaudar derechos de paso en el estrecho de Ormuz”.
Semanas atrás, la cadena estatal iraní Press TV había señalado que este nuevo sistema busca “ejercer la soberanía” de Irán sobre el estratégico paso marítimo.
El anuncio se produce luego de que Irán restringiera casi por completo el tráfico marítimo en el estrecho desde el inicio del conflicto con Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. Aunque desde el 8 de abril se mantiene un frágil alto el fuego, la situación sigue generando preocupación internacional.
El estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos más sensibles para la economía global, ya que aproximadamente el 20% de los hidrocarburos consumidos en el mundo transitan por esta ruta en tiempos de normalidad.
Las restricciones impuestas por Irán provocaron fuertes reacciones en los mercados internacionales debido al temor de interrupciones en el suministro energético global.
Como respuesta, Estados Unidos implementó un bloqueo naval sobre puertos iraníes, aumentando aún más la tensión en la región del Golfo Pérsico.
Irán advierte que el tráfico marítimo no volverá a la normalidad
Desde el inicio del conflicto, las autoridades iraníes han reiterado que el tránsito marítimo por el estrecho “no volverá a su situación anterior a la guerra”.
Incluso, el mes pasado, Teherán informó que ya había recibido los primeros ingresos derivados de los peajes aplicados a embarcaciones que cruzan la zona, consolidando así una nueva estrategia de presión económica y geopolítica.
Analistas internacionales consideran que el control iraní sobre el estrecho de Ormuz podría convertirse en un factor determinante para la estabilidad de los mercados energéticos y el comercio marítimo mundial en los próximos meses.






