Los Guardianes de la Revolución de Irán lanzaron este martes una fuerte advertencia contra Estados Unidos y sus aliados, al señalar que podrían atacar infraestructuras energéticas clave, lo que impactaría el suministro de petróleo y gas en la región durante años.
Además, advirtieron que una eventual acción militar por parte de Washington tendría consecuencias más allá del Medio Oriente:
Tensión por el control del estrecho de Ormuz
La advertencia se produce en medio de crecientes tensiones tras declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien habría planteado posibles ataques si Irán no reabre el estratégico estrecho de Ormuz.
Este paso marítimo es vital para el comercio energético global, ya que por él transita una gran parte del petróleo que abastece a los mercados internacionales.
Irán llama a movilización juvenil
En paralelo, el Gobierno iraní anunció una campaña nacional para reforzar la defensa simbólica de sus infraestructuras críticas. Bajo el lema “Jóvenes de Irán por un mañana brillante”, las autoridades convocaron a formar cadenas humanas alrededor de centrales eléctricas en todo el país.
El viceministro de Asuntos de la Juventud, Alireza Rahimi, explicó que la iniciativa busca enviar un mensaje de unidad frente a las amenazas externas.
Riesgos para el mercado energético global
Las declaraciones elevan la preocupación internacional sobre un posible impacto en el suministro energético, especialmente si se materializan ataques a infraestructuras o bloqueos en rutas estratégicas.
Analistas advierten que cualquier interrupción en el flujo de petróleo desde el Golfo Pérsico podría generar volatilidad en los precios y afectar la economía global.
Escenario de incertidumbre
El cruce de amenazas entre Irán y Estados Unidos reaviva el riesgo de una escalada en la región, con posibles repercusiones geopolíticas y económicas a nivel mundial, en un momento en que los mercados energéticos se mantienen especialmente sensibles a conflictos internacionales.