El presidente de Colombia, Gustavo Petro, sancionó el lunes la ley que prohíbe las corridas de toros en el país con la que marca el fin de una práctica que se reconocía constitucionalmente como de arraigo cultural. En Colombia, unas 35.000 personas dependían de forma directa de la llamada fiesta brava, sin contar empleos indirectos e informales.
"Creían que tenían el derecho de matar un toro por diversión, unos animales por diversión", dijo el presidente.
"No puede la cultura, menos la justicia, decir que es cultura matar por diversión a los seres sintientes, a los seres vivientes", agregó Petro en referencia a una sentencia de la Corte Constitucional de 2018 que permitía las corridas en ciudades y pueblos donde la tauromaquia se considerara de arraigo cultural.
La influenciadora y activista antitaurina Luana Delgado destacó que la promulgación de la ley se diera en esa plaza, "un lugar donde antes se veía sangre, se veía muerte, ahora se va a ver cultura". "El toreo no está en Colombia (...) no vamos a lastimar más a los animales", celebró en su intervención desde la tarima.
La ley tiene alcance nacional
La ley tiene alcance nacional y prohíbe otros espectáculos típicos como rejoneo y novilladas y contempla transformar los escenarios taurinos en espacios culturales.
La ley entrará en vigencia en 2027 y prevé desde ahora un periodo de tres años para la reconversión laboral de las personas dependientes de estas actividades y la puesta en marcha de alternativas de empleo.
Según fuentes del sector taurino, en el país unas 35.000 personas dependían de forma directa de la llamada fiesta brava, sin contar empleos indirectos e informales.
Con la sanción de la ley, Colombia se suma a lista de países que prohíben la tauromaquia en la región, como Brasil, Chile, Argentina, Uruguay y Guatemala.
En el mundo todavía celebran ferias taurinas en Ecuador, España, Francia, México, Perú, Portugal y Venezuela.