Exiliados nicaragüenses solicitaron al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aumentar la presión contra el mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa, la copresidenta Rosario Murillo, después de que Ortega afirmara que en el país centroamericano “no volverán a haber elecciones”.
Entre las propuestas figura incluso una eventual acción contra Ortega similar a la emprendida por Washington contra el mandatario venezolano Nicolás Maduro, además de sanciones y acusaciones criminales.
Exiliados piden a Trump actuar contra Ortega
Aida Carrión-Vanegas, presidenta de la organización Nicaragüenses-Americanos Unidos por la República, afirmó que los exiliados enviaron una carta a Trump, senadores y congresistas estadounidenses para solicitar medidas contra el Gobierno nicaragüense.
Los exiliados solicitan que Estados Unidos utilice “todos los instrumentos jurídicos” disponibles para aumentar la presión sobre el Gobierno de Ortega y propiciar la convocatoria de elecciones libres.
También plantean declarar al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) como organización terrorista y reactivar la denominada Nica Act de 2018, legislación que contempla mecanismos de presión y sanciones contra funcionarios y militares nicaragüenses.
Declaraciones de Ortega aumentan la preocupación
La presión de los grupos opositores en el exilio aumentó después de que Ortega afirmara el pasado 19 de julio que en Nicaragua no volverían a celebrarse elecciones para evitar que la oposición pudiera acceder nuevamente al poder.
Ortega gobierna Nicaragua desde 2007 y desde 2025 comparte la jefatura del Estado con su esposa, Rosario Murillo, quien anteriormente ocupó la Vicepresidencia.
Las declaraciones sobre el futuro electoral han generado preocupación entre los sectores opositores que se encuentran dentro y fuera del país.
Exiliados comparan Nicaragua con Venezuela
Marco Novoa, ciudadano estadounidense e hijo de nicaragüenses que estuvo detenido tras participar en las protestas estudiantiles de 2018, sostuvo que Nicaragua puede convertirse en un problema para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Novoa pidió que Washington incremente la presión sobre el Gobierno de Ortega, tomando como referencia las acciones adoptadas contra Venezuela.
Entre las medidas reclamadas también mencionó posibles imputaciones por narcotráfico y crímenes de lesa humanidad.
Durante el encuentro en Miami participaron representantes de los congresistas y senadores estadounidenses Carlos Giménez, Rick Scott y Ashley Moody.
Exiliados alertan sobre influencia china en Nicaragua
La periodista estadounidense Helen Aguirre Ferré, hija de un exiliado nicaragüense, afirmó durante la conferencia que el restablecimiento de la democracia en Nicaragua es relevante para la seguridad nacional estadounidense.
Aguirre Ferré también expresó preocupación por la creciente presencia china en Nicaragua y aseguró que empresas de ese país tienen control sobre una parte significativa del territorio nicaragüense.
Sus declaraciones se produjeron después de un reporte presentado en Costa Rica que señala la participación de empresas mineras chinas en actividades dentro de Nicaragua.
Exministro pide mayor presión internacional
Norman Caldera, exministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua y actualmente exiliado en Estados Unidos, pidió además una mayor participación de la comunidad internacional frente a la situación política del país.
Su llamado se produjo después de una votación de la Organización de Estados Americanos (OEA) para convocar una reunión urgente de cancilleres destinada a abordar la situación nicaragüense.
Según Caldera, México se abstuvo y Brasil votó en contra de la resolución.
El exministro defendió la necesidad de recordar que la soberanía corresponde a los pueblos y no exclusivamente a los gobiernos.
Por su parte, Carrión-Vanegas pidió a los países latinoamericanos respaldar las demandas de libertad y democracia de los nicaragüenses.