El gobierno de España decretó el fin de la crisis sanitaria por el covid-19 y termina con la obligación del uso de las mascarillas dentro de hospitales, residencias de ancianos y farmacias, donde aún eran obligatorias.
El gobierno acordó, ''que caigan todas las medidas extraordinarias que hubieran sido acordadas ligadas a esta crisis sanitaria'', en especial ''la obligatoriedad de la mascarilla allí donde se mantenía'', añadió Miñones.
Las mascarillas ahora pasan a ser ''altamente recomendables'' en algunos casos, como para las unidades de cuidado intensivo o residencias de ancianos, con el fin de ''proteger a la población vulnerable''.
España eliminó el uso de las mascarillas en interiores en abril de 2022, pero siguió siendo obligatoria en el transporte público hasta febrero pasado, y hasta esta semana en lugares donde concurrirían personas de riesgo, como los hospitales, entre otros.
La medida fue ampliamente respetada en un país traumatizado por la primera ola de la pandemia de covid-19, en la primavera de 2020, que pasó además por uno de los confinamientos más estrictos del mundo.
En España, donde tampoco hubo mayor polémica en cuanto a la vacunación, fallecieron más de 121.000 personas por la enfermedad desde su irrupción hace tres años, según los últimos datos disponibles.





