El oro, tradicionalmente considerado un activo refugio en tiempos de incertidumbre, registró una caída en los volúmenes de inversión durante el primer trimestre del año, en un contexto marcado por la volatilidad global y el impacto de la guerra en Oriente Medio.
Inversionistas venden oro para obtener liquidez
El informe trimestral señala que, pese a que el oro alcanzó máximos históricos en enero, las fuertes salidas de capital en marzo revirtieron gran parte de las ganancias registradas en los meses anteriores.
Los fondos cotizados en bolsa (ETF), especialmente en Estados Unidos, fueron los más afectados. Estos instrumentos, utilizados ampliamente para invertir en oro, registraron salidas significativas en medio de la incertidumbre financiera.
Juan Carlos Artigas, experto del organismo, explicó que el oro suele ser uno de los primeros activos en venderse cuando los inversionistas necesitan acceso rápido a efectivo.
Guerra en Oriente Medio impacta mercados globales
El conflicto en Oriente Medio, con ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán, ha tenido un fuerte impacto en los mercados energéticos y financieros.
Uno de los factores clave fue el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, una vía estratégica por la que transita cerca del 20% del petróleo mundial. Esta situación provocó un aumento en los precios del crudo y el gas, generando presión sobre los inversionistas.
Como consecuencia, muchos optaron por liquidar activos como el oro para cubrir posiciones y enfrentar la volatilidad.
Política monetaria de EE.UU. fortalece el dólar
Otro elemento que influyó en la caída de la inversión en oro fue la expectativa de que la Reserva Federal de Estados Unidos aumente las tasas de interés para controlar la inflación.
Este escenario fortaleció al dólar, encareciendo el oro para quienes operan en otras monedas y reduciendo su atractivo como activo de inversión.
Aumenta el valor del oro pese a caída en volumen
A pesar de la reducción en los volúmenes de inversión, el valor total de las compras de oro se incrementó en un 62%, impulsado por el alza en los precios.
El metal alcanzó un récord cercano a los 5.600 dólares por onza a finales de enero, con un promedio de 4.873 dólares durante el trimestre.
Caída en la demanda de joyería
El aumento en los precios del oro también afectó la demanda de joyería, uno de los principales segmentos del mercado.
Además, la guerra en Oriente Medio impactó la logística global, dificultando el transporte y distribución, especialmente en una región clave para el comercio de oro.
Perspectivas: incertidumbre y volatilidad
El comportamiento del oro refleja las tensiones actuales en la economía global, donde factores geopolíticos, decisiones monetarias y crisis energéticas continúan influyendo en los mercados.
Aunque sigue siendo un activo refugio, la necesidad de liquidez y la fortaleza del dólar han limitado su desempeño en el corto plazo, en medio de un panorama internacional incierto.