Los ministros de Defensa de las principales economías occidentales o G7, reclamaron el sábado en la ciudad italiana de Nápoles que se respete la misión de paz de la ONU en Líbano (Finul) y prometieron "apoyo inquebrantable" a Ucrania, incluido militar.
Italia, que ostenta la presidencia rotativa del grupo, incluyó además en el orden del día la guerra en Ucrania, las crecientes tensiones en África y la situación de seguridad en la región Asia-Pacífico.
Los ministros del G7 expresaron su "preocupación por todas las amenazas contra la seguridad de la Finul", sin mencionar a Israel.
La fuerza de paz de la ONU, que cuenta con unos 9.500 soldados de más de 50 países -- incluidos cerca de 900 italianos y 650 españoles--, acusa al ejército israelí de haber disparado "deliberadamente" contra sus posiciones, causando varios heridos, desde el inicio de la escalada con la milicia proiraní en Líbano el mes pasado.
También estuvieron presentes en la reunión el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, y el Secretario General de la OTAN, Mark Rutte.
Borrell estimó que la muerte del jefe de Hamás en Gaza, Yahya Sinwar, abre "una nueva perspectiva" para un cese el fuego en el territorio palestino, bombardeado sin descanso desde el letal ataque del movimiento islamista en Israel el 7 de octubre de 2023.
Los ministros de Defensa del G7 también prometieron apoyo a Ucrania, que retrocede en el frente y sufre bombardeos masivos de Rusia, más de dos años después de la invasión rusa.
El grupo reafirmó su "apoyo inquebrantable a la libertad, la soberanía la independencia y la integridad territorial de Ucrania, tanto tiempo como sea necesario" y señaló su "intención de continuar a prestar ayuda a Ucrania, incluida militar, a corto y largo plazo.
G7 mantiene apoyo a Ucrania
El G7 aprobó en junio un programa de préstamo de 50.000 millones de dólares a Kiev, financiado con los intereses obtenidos de los activos rusos congelados.





