La ciencia nunca fue tan sólida, pero el apoyo político atraviesa su peor momento: expertos en sida advirtieron que la lucha contra el VIH está en serio peligro, luego de que la financiación cayera un 20% el año pasado, desde que Estados Unidos empezó a recortar la ayuda exterior tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
"Nunca antes había caído tanto y tan rápido el financiamiento de los donantes, y los más vulnerables están ya pagando el precio", afirmó Beatriz Grinsztejn, presidenta de la Sociedad Internacional de Sida (IAS), que advirtió de un "peligro real" para la lucha contra el VIH, el virus responsable del sida.
Los avances científicos transformaron el contagio de VIH, que en otro tiempo fue sinónimo de muerte, en un virus manejable para millones de personas.
Byanyima señaló que el mundo vive "uno de los momentos más apasionantes en la historia de la ciencia del VIH", con medicamentos preventivos de una eficacia casi equiparable a la de una vacuna.
Sin embargo, millones de personas todavía no tienen acceso a ellos.
"Cuando desaparece la prevención, aumentan los contagios. Cuando se interrumpe el tratamiento, la gente muere", advirtió Byanyima.
El número de nuevos casos de VIH y de muertes relacionadas con el sida cayó en 2025 a su nivel más bajo en más de 30 años. Pero las nuevas infecciones aumentaron en 21 países.
Países en desarrollo, "al frente"
La financiación mundial para la lucha contra el VIH en los países de ingresos bajos y medios cayó un 18% el año pasado, según un informe de Onusida divulgado en la conferencia en Río de Janeiro donde se realiza la mayor conferencia internacional sobre sida.
Desde 2011, el aporte de los países europeos disminuyó un 58%, según el reporte. Estados Unidos, pese a los recortes de Trump, sigue aportando el 74% del financiamiento gubernamental de los donantes.
Los países con las tasas más altas de VIH, muchos en el África subsahariana, están "dando un paso al frente", dijo a la AFP la directora ejecutiva adjunta del programa Onusida, Angeli Achrekar.
El financiamiento doméstico ya representa el 60% del total.
Aun así, estas cifras siguen siendo "una gota en el océano" frente a lo que se necesita, dijo Byanyima a la AFP en junio.
Muchos países de bajos ingresos de África dependen de la ayuda internacional para financiar hasta el 90% de su respuesta al VIH.
Para los expertos, aún es demasiado pronto para medir plenamente las consecuencias de estos recortes.
Nuevos medicamentos
La ONU se propone terminar con el sida como amenaza para la salud pública para 2030.
Uno de los objetivos es que 20 millones de personas tengan acceso a los antirretrovirales que previenen la propagación del VIH. Casi la mitad de los niños que viven con VIH no recibió estos medicamentos el año pasado.
Achrekar pidió a las farmacéuticas que vuelvan "accesibles y asequibles para todos" los nuevos medicamentos, considerados revolucionarios.
Antes de la conferencia, la estadounidense Merck anunció planes para permitir que fabricantes de África e India produzcan versiones genéricas más baratas de su píldora antirretroviral mensual alimatravir, aún no aprobada.
Médicos Sin Fronteras (MSF) pidió, además, a la farmacéutica Gilead que ponga a disposición de más países su preventivo lenacapavir, que solo requiere una inyección cada seis meses.
Los países donde se realizaron los ensayos clínicos del fármaco, entre ellos Brasil, Argentina, México y Perú, quedan excluidos de los acuerdos actuales que permiten la venta de versiones genéricas, apuntó la ONG.
El lenacapavir puede producirse por 40 dólares por persona al año, pero en Estados Unidos cuesta hasta 28.000 dólares por paciente anual, agregó MSF.




