Una reforma que pavimenta la vía al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, para modificar la Constitución fue calificada este martes 30 de abril, por varios juristas, analistas y activistas como un paso hacia un "esquema dictatorial" al carecer de "contrapeso".
La Constitución, vigente desde 1983, estipulaba que toda enmienda debía ser avalada en un segundo periodo legislativo.
Reforma propuesta por Nayib Bukele
Esta reforma permitirá "refundar este país", según un diputado oficialista, pero los críticos sostienen que, durante su nuevo mandato, Bukele podrá cambiar la Constitución a "su antojo", sin "contrapeso".
Para entrar en vigor, esta enmienda debe ser ratificada por la nueva legislatura que se instala este miércoles, lo que se da por descontado, pues el partido de Bukele tendrá amplia mayoría.
"El presidente tiene vía libre para impulsar las medidas que él desee, sin tener a nadie que le haga contrapeso", señaló a la AFP el analista independiente Carlos Araujo, quien afirmó que Bukele podrá aprobar "reformas constitucionales a su antojo, sin análisis, sin discusión".
La reforma, aprobada el penúltimo día del periodo del Congreso saliente, establece que los cambios podrán ser aprobados directamente "con el voto de tres cuartas partes" de los diputados.
En el nuevo Congreso, el partido oficialista Nuevas Ideas tendrá 54 (90%) de los 60 diputados.
Bukele fue reelegido el 4 de febrero con el 85% de los votos para un nuevo periodo de cinco años, favorecido por su "guerra" contra las pandillas, que devolvió la seguridad a las calles.
La Constitución prohibía la reelección, pero una corte afín facultó a Nayib Bukele a buscar un nuevo mandato.
"Debilita la democracia"
El presidente del Congreso saliente, el oficialista Ernesto Castro, defendió la reforma al afirmar que "no se tocó ni se reformó el inciso del artículo 248 referido a la forma y sistema de gobierno".
Pero el constitucionalista Francisco Bertrand Galindo indicó que la enmienda permitirá a Bukele "hacer un plan de acción de reformas" que "sin duda" aprobará el nuevo Congreso.
"Con una mayoría de ese nivel puede hacer, por esa vía de la aprobación y ratificación, cualquier cosa", dijo Bertrand Galindo a la televisión local.
"Un repliegue"
El analista Araujo consideró que con esta reforma Bukele "ha tomado las riendas en los órganos del Estado" para su nuevo mandato, que comienza el 1 de junio.
"En mi criterio en lo que estamos es en un repliegue de los avances democráticos, establecidos por los acuerdos de paz" de 1992, que pusieron fin a una guerra civil de 12 años, subrayó el excomandante Chicas.
"Una reforma como esta significa un retroceso porque le quita al soberano [el pueblo] la posibilidad de incidir en un proceso de reforma constitucional y deja en manos de un grupo político la transformación del Estado", agregó.
Por su parte, once organizaciones de la sociedad civil se declararon "preocupadas" por la reforma, pues estiman que conducirá a una "acumulación de poder" que dejará a los salvadoreños expuestos a "abusos por parte del Estado".
Para el jefe de la bancada de Nuevas Ideas, Christian Guevara, es necesario "llevar adelante" reformas a la carta magna para "mejorarla y adaptarla" a los nuevos tiempos.
"Nosotros venimos aquí, porque es la demanda del pueblo de El Salvador, a cambiar las cosas, a refundar este país y eso es lo que se necesita y eso es lo que vamos a hacer", indicó por su parte el diputado Castro.