Las autoridades de Colombia intensificaron este viernes las labores de búsqueda de cientos de desaparecidos tras el potente terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste del país, aunque las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen luego de superar las primeras 72 horas del desastre.
Equipos de rescate y voluntarios continúan trabajando entre toneladas de escombros, mientras maquinaria pesada comenzó a remover estructuras en zonas donde se considera poco probable que aún haya personas con vida.
Colombia supera las 72 horas críticas de rescate
David Tamayo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), reconoció que “la probabilidad de encontrar sobrevivientes se va agotando” conforme transcurre el tiempo.
Sin embargo, aseguró que los equipos mantendrán las labores de búsqueda hasta obtener información sobre cada una de las personas desaparecidas.
Las primeras 72 horas después de un terremoto son consideradas especialmente importantes para las operaciones de búsqueda y rescate, debido a que posteriormente disminuyen considerablemente las posibilidades de encontrar personas con vida bajo los escombros.
Más de 10.000 viviendas destruidas por el terremoto
La emergencia dejó además más de 10.000 viviendas destruidas, obligando a numerosas familias a permanecer en las calles, parques y otros espacios abiertos.
En Cali, una de las ciudades más afectadas, parques y calles se han convertido en campamentos improvisados donde familias enteras pasan las noches mientras esperan conocer qué ocurrirá con sus viviendas.
María del Carmen Rodríguez, de 72 años, perdió el apartamento por el que había ahorrado durante toda su vida. Ahora permanece junto a su esposo, de 76 años, en una cancha de fútbol.
Voluntarios siguen buscando sobrevivientes entre los escombros
A pesar de que las probabilidades de encontrar personas con vida son cada vez menores, voluntarios y equipos especializados continúan trabajando en las zonas más afectadas.
En algunos sectores ya se perciben señales de descomposición entre las estructuras colapsadas, mientras los socorristas enfrentan condiciones cada vez más complejas.
En Pereira, un grupo de voluntarios aseguró haber escuchado ruidos debajo de los escombros. Un bombero que supervisaba las labores reconoció la dificultad de encontrar sobrevivientes, aunque pidió no descartar completamente la posibilidad.
Solidaridad y rescate de mascotas en medio de la tragedia
La emergencia también ha provocado una ola de solidaridad. Miles de personas se han movilizado hacia las comunidades afectadas para entregar agua, alimentos, medicamentos y apoyo emocional.
Andrés Solomón, un músico caleño de 46 años, acudió a una de las zonas afectadas con una pancarta en la que ofrecía “abrazos” a las víctimas.
Entre las historias que han generado esperanza están los rescates de animales. Vickye Giraldo logró recuperar a su gato Polux, encontrado por voluntarios entre las ruinas del edificio donde vivía.
Réplicas dificultan las labores de rescate
Las réplicas y los daños estructurales mantienen bajo riesgo a las personas que ingresan a las zonas afectadas. Mientras continúan las operaciones, numerosos residentes regresan a sus viviendas para recuperar ropa, documentos y otras pertenencias que lograron sobrevivir al terremoto.
En Pereira, el psicólogo Javier Alzate, de 79 años, retiraba objetos de su casa con ayuda de voluntarios.
El terremoto también provocó daños en cementerios, donde algunas tumbas resultaron destruidas y restos fueron expuestos por el movimiento del terreno.
Gobierno decreta emergencia económica
El presidente Abelardo de la Espriella, quien había asumido el cargo apenas tres días antes del terremoto, decretó la “emergencia económica” para enfrentar las consecuencias del desastre.
La medida le permite al Gobierno adoptar decisiones extraordinarias, entre ellas crear impuestos y modificar partidas presupuestarias destinadas a responder a la emergencia.
El mandatario también anunció la creación de un fondo para canalizar ayuda internacional destinada a las víctimas y pidió al sector privado sumarse a las labores de recuperación.
Chocó, epicentro del terremoto, necesita ayuda urgente
El epicentro del terremoto se ubicó cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, una de las regiones con mayores niveles de pobreza de Colombia.
En esa zona ya concluyó la fase de búsqueda y rescate, pero persisten las necesidades de alimentos, medicamentos y asistencia para las comunidades afectadas.
Las autoridades también han solicitado a los grupos armados que operan en la región permitir el ingreso de ayuda humanitaria, equipos de emergencia y suministros.









