El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, compartirá con Costa Rica su experiencia en la guerra contra las pandillas, según un acuerdo firmado este jueves con el mandatario costarricense, Rodrigo Chaves, quien enfrenta un fuerte incremento de la criminalidad en su país.
Bukele comparte con Costa Rica su modelo de seguridad
Ambos mandatarios suscribieron en El Salvador la “Alianza Escudo de las Américas”, un pacto de cooperación en seguridad al que esperan que se sumen otros países de la región.
Chaves visitará el megacárcel Cecot
Durante su visita de dos días, Chaves tiene previsto recorrer el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), el megacárcel emblemático del plan de seguridad salvadoreño.
Con capacidad para 40.000 presos, el Cecot es considerado la prisión más grande de Latinoamérica. Allí permanecen unos 15.000 reclusos, en su mayoría acusados de pertenecer a las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18, aunque organizaciones de derechos humanos han cuestionado las condiciones de reclusión y la falta de garantías procesales.
Bukele ofrece asesoría en desmantelamiento criminal y reformas legales
Bukele aseguró que puede apoyar a Costa Rica en el desmantelamiento de estructuras criminales, el manejo penitenciario y en las reformas legales necesarias para combatir el crimen organizado.
Chaves, por su parte, señaló que en Costa Rica es criticado por “pichón de dictador” por impulsar medidas más estrictas contra el crimen. “Lo que sí quiero es que mi país cambie sus leyes para que los ciudadanos salgan de las cárceles de sus casas y los criminales se queden en la cárcel”, afirmó.
El modelo salvadoreño: régimen de excepción y críticas internacionales
En marzo de 2022, Bukele declaró la guerra a las pandillas bajo un régimen de excepción, que permite detenciones sin orden judicial. Aunque la estrategia ha reducido considerablemente la violencia, ha recibido críticas por presuntos abusos y detenciones arbitrarias.
El Salvador acumula más de 90.000 detenidos desde el inicio del régimen, aunque unos 8.000 han sido liberados por falta de pruebas, según cifras oficiales.





