El primer ministro israelí prometió el domingo vencer a los "enemigos" de Israel y su ejército bombardeó objetivos de Hezbolá cerca de Beirut. "Juntos lucharemos y juntos venceremos", declaró Benjamin Netanyahu durante una visita a sus tropas en el norte de Israel, en la frontera con Líbano.
Netanyahu, que pronunciará este lunes un discurso a la nación para conmemorar el letal ataque, también dijo que el ejército había logrado transformar "la realidad de un extremo al otro". "El mundo entero está impresionado por los golpes que están asestando a nuestros enemigos", aseguró.
Tras haber debilitado a Hamás en Gaza, Israel anunció a mediados de septiembre que desplazaba "el centro de gravedad" de sus operaciones hacia el norte, en la frontera libanesa, donde Hezbolá abrió el 8 de octubre de 2023 un frente en apoyo al grupo islamista palestino.
El jefe del ejército israelí, Herzi Halevi, afirmó este domingo que sus fuerzas no sólo habían derrotado el brazo militar de Hamás, sino que habían "asestado un duro golpe" al movimiento chiita libanés, respaldado por Irán.
"No nos detendremos", aseguró, advirtiendo que la guerra será "larga" y se libra "por nuestro derecho a ser un pueblo libre en nuestra tierra".
Hamás elogia un "glorioso" ataque
Hamás, que gobierna Gaza desde 2007 y es catalogado como organización "terrorista" por Estados Unidos, la Unión Europea e Israel, elogió por su parte el "glorioso" ataque del 7 de octubre.
Además de iniciar una campaña de bombardeos en Líbano, Israel se enfrentó el martes a un ataque de Irán, en respuesta, según Teherán, a las muertes del jefe del Hezbolá libanés, Hasán Nasralá, y del jefe de Hamás, Ismail Haniyeh.
El primero murió en un bombardeo israelí el 27 de septiembre en Beirut, la capital libanesa. El segundo fue abatido en un bombardeo atribuido a Israel el 31 de julio en Teherán, la capital iraní.




