Varios países asiáticos están aumentando el uso de carbón ante la escasez energética y los altos precios provocados por la guerra en Oriente Medio. Aunque esta tendencia tiene efectos negativos en el medio ambiente a corto plazo, expertos aseguran que la crisis podría acelerar la transición hacia energías renovables.
Países como Pakistán, India y Bangladés, que importan GNL de Catar, se enfrentan ahora a una reducción del 17 % en la capacidad exportadora del país, lo que ha provocado aumentos significativos en los precios de la energía.
Dependencia energética y medidas de contingencia
Ante la falta de capacidad de almacenamiento de gas y la vulnerabilidad frente a los aumentos de precio, varios países asiáticos están intensificando el uso de carbón, una fuente que puede obtenerse local o regionalmente y que permite mantener la generación eléctrica sin apagones.
- Corea del Sur ha elevado el límite de energía que puede generarse con carbón.
- Tailandia planea reactivar dos plantas de carbón que habían sido desactivadas.
- India, muy dependiente del carbón, lo utiliza ahora como sustituto del gas de cocina.
- Filipinas busca combinar carbón, gas natural local y energías renovables para garantizar suministro y reducir costos.
- Indonesia incluso ha revertido decisiones previas de reducir la producción de carbón debido al aumento de la demanda y el precio.
Impacto ambiental y oportunidad para las renovables
El incremento del consumo de carbón representa malas noticias para el medio ambiente, ya que este combustible fósil genera emisiones tóxicas y contribuye al calentamiento global. Sin embargo, analistas destacan que la crisis energética evidencia los riesgos de depender demasiado de combustibles importados y podría acelerar la transición hacia energías más limpias.
Amy Kong, investigadora de Zero Carbon Analytics, señala que la crisis demuestra la importancia de contar con fuentes energéticas menos expuestas al mercado internacional. Por su parte, Putra Adhiguna, director del Energy Shift Institute, asegura que la situación podría llevar a los gobiernos del sudeste asiático a priorizar las energías renovables por su estabilidad a largo plazo, a pesar de la inversión inicial elevada.
Renovables como estrategia de seguridad energética
Países que ya han invertido en energías renovables, como Vietnam, muestran mayor resiliencia frente a los aumentos de precios de energía importada, gracias a la expansión de su generación solar. Los expertos destacan que, aunque las plantas a gas requieren menor inversión inicial que las renovables, estas últimas son más económicas y sostenibles a largo plazo, ofreciendo seguridad energética frente a crisis internacionales.





