La aplicación de una nueva ley en Israel para instaurar la pena de muerte para condenados por ataques calificados como actos de "terrorismo", que afectaría principalmente a palestinos, constituiría un "crimen de guerra", declaró este martes el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
"Su aplicación a habitantes de este territorio palestino ocupado constituiría un crimen de guerra", declaró Türk.
La ley estipula que cualquier persona "que provoque intencionalmente la muerte de otra con el objetivo de causar daño a un ciudadano o residente israelí, con la intención de acabar con la existencia del Estado de Israel, podrá ser condenada a muerte o a cadena perpetua".
En el caso de los palestinos en Cisjordania ocupada, la pena de muerte se convertiría en el castigo por defecto aplicado a los condenados por ataques mortales que sean calificados como "actos de terrorismo" por un tribunal militar israelí.
La pena de muerte está contemplada en el orden jurídico israelí, pero el país aplica una moratoria de facto y la última persona ejecutada fue el criminal nazi Adolf Eichmann, en 1962.
El Alto Comisionado también expresó preocupación por otra ley que está en trámite en el Parlamento de Israel para establecer un tribunal especial militar para los crímenes cometidos durante y después del ataque del movimiento islamista palestino Hamás del 7 de octubre de 2023, que desató la guerra en Gaza.
Esta corte no tendría jurisdicción para los crímenes cometidos por las fuerzas israelíes en este territorio palestino ocupado.
Türk instó al Parlamento israelí a que rechace esta ley, ya que advirtió que "se centra exclusivamente en los crímenes cometidos por palestinos, lo que institucionalizaría la discriminación y la parcialidad de la justicia".