El número de adolescentes no acompañados o separados de sus familias que cruzan la peligrosa selva del Darién continúa creciendo. Actualmente estos jóvenes llegan a las Estaciones de Recepción Migratoria de Panamá, donde se les brinda protección hasta que logren comunicarse con sus familias.
Lozano tiene la esperanza de llegar a Estados Unidos para trabajar y ser alguien en la vida, para posteriormente regresar a su país de origen Colombia. Su mamá falleció y la joven Lauren Peredo la ayudó a seguir su camino aunque en ocasiones pensó rendirse.
Aunque las razones que los llevó a migrar son distintas, el objetivo de todos es buscar una mejor calidad de vida y así ayudar a sus familiares.
El director de UNICEF para América Latina y el Caribe, Garry Conille afirmó que “la violencia de las pandillas, la inestabilidad, la pobreza y los acontecimientos relacionados con el clima se están apoderando de la región, de una manera alarmante, y empujando a más niños y niñas a abandonar sus hogares”.




