En supervivencia se encuentran las pequeñas y medianas empresas desde hace tiempo, a pesar que son el motor económico de Panamá, que generan el 57% del empleo. Una dura y preocupante situación que compromete precisamente el dinamismo económico del país, razón que los lleva a solicitar mayor apoyo.
Lo que solicitan los representantes de las pequeñas y medianas empresas es más que un financiamiento. Hay negocios que no pueden asumir ni el pago de los locales que ocupan, algunos han optado por cerrar.
A la situación complicada para las pequeñas y medianas empresas se suma la necesidad de invertir en digitalización, sostenibilidad y modernización de operaciones.