Panamá cerró el año 2025 con un crecimiento económico de 4.4%, alcanzando un Producto Interno Bruto (PIB) de B/.84,752.9 millones, lo que representa un aumento de B/.3,533.3 millones respecto a 2024, según el más reciente Informe Económico Ejecutivo de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede).
Uno de los datos más relevantes del reporte económico de Apede es que el sector transporte y logística creció 14.5% y aportó el 40% del crecimiento del PIB en 2025, consolidándose como el principal motor económico del país.
Al mismo tiempo, sectores como el agropecuario registraron una contracción de -1.7%, reflejando la necesidad de impulsar políticas que fortalezcan la productividad, diversifiquen la economía y reduzcan las brechas entre sectores.
Deuda pública
En el ámbito fiscal, el déficit se redujo de -6.23% del PIB en 2024 a -3.68% en 2025, una señal positiva en términos de disciplina financiera. No obstante, la deuda pública se mantiene en niveles elevados, alcanzando el 65.6% del PIB, lo que refuerza la importancia de seguir avanzando en una gestión fiscal responsable.
Uno de los principales puntos de atención es la inversión extranjera directa, que cayó 63.1% en 2025, evidenciando la urgencia de fortalecer la confianza, mejorar el clima de negocios y promover condiciones que incentiven la reinversión productiva en el país.
En el mercado laboral, aunque se generaron nuevos empleos, la tasa de desempleo aumentó a 10.4% y la informalidad se mantiene en 47.1%, mientras que más del 70% de los trabajadores gana menos de B/.1,000 al mes. Estos datos reflejan que el crecimiento aún no se traduce plenamente en oportunidades de calidad para la población.
Apede solicita "acciones concretas"
Ante este panorama, Apede plantea la necesidad de avanzar en acciones concretas que permitan cerrar estas brechas, entre ellas: fortalecer la institucionalidad, impulsar la inversión productiva, mejorar la competitividad y promover sectores con mayor capacidad de generación de empleo formal.
El informe también advierte que el entorno internacional será más desafiante en 2026, con presiones en costos como el combustible, condiciones financieras más restrictivas y mayor incertidumbre global. En este contexto, APEDE subraya la importancia de anticiparse con políticas que fortalezcan la resiliencia económica del país.
“Panamá tiene oportunidades importantes, pero aprovecharlas requiere decisiones oportunas, reglas claras y confianza. El país necesita una agenda que permita crecer mejor: con más productividad, más inversión y más empleo de calidad”, concluyó De Sanctis.