Llegar a fin de mes, cumplir con las obligaciones, enfrentar un gasto inesperado o simplemente pensar en los compromisos económicos de las próximas semanas son situaciones cotidianas que pueden generar preocupación en los panameños. Aunque solemos abordarlas únicamente desde una perspectiva financiera, la relación que mantenemos con el dinero también puede tener un componente emocional.
Esta conexión entre las finanzas y el bienestar emocional se reflejó en el Índice de Bienestar Financiero presentado recientemente por APC Experian en Panamá. Entre sus hallazgos, la dimensión de tranquilidad financiera alcanzó 52.3 puntos sobre 100, siendo la de menor resultado entre los componentes analizados. Esta dimensión considera aspectos emocionales de la relación con el dinero, como la ansiedad, el impacto en la salud mental y la percepción de control sobre la propia situación financiera.
Un dato resulta especialmente relevante en el contexto del Día Mundial de la Salud Mental: dos de cada tres panameños reportan ansiedad financiera frecuente. Esto pone de manifiesto que hablar de bienestar financiero no es únicamente hablar de cómo administramos el dinero, sino también de cómo nos sentimos frente a él y del espacio que las preocupaciones económicas pueden llegar a ocupar en nuestra vida cotidiana.
Esta conexión también se observa en el indicador relacionado con el impacto de las finanzas en la salud mental, que se ubicó en 53.6 puntos sobre 100. Más que detenerse únicamente en las cifras, estos resultados refuerzan la importancia de hablar con mayor profundidad sobre las preocupaciones económicas y de contar con información que permita tomar decisiones con mayor claridad.
“Las finanzas personales forman parte de nuestra vida cotidiana y, por ello, también pueden influir en nuestra sensación de tranquilidad y control. Tener información clara sobre nuestra realidad financiera nos permite tomar decisiones con mayor conocimiento y reducir parte de la incertidumbre asociada con el manejo del dinero. La educación financiera no se trata solamente de números, sino de brindar herramientas para que las personas puedan tomar decisiones con mayor confianza”, afirmó Giovanna Cardellicchio, Gerente General de APC Experian.
Cuando el dinero ocupa demasiado espacio mental
La preocupación financiera no necesariamente comienza ante una situación económica extrema. Puede aparecer al revisar constantemente las cuentas, sentir incertidumbre ante cada gasto, evitar mirar las obligaciones pendientes o postergar decisiones personales por temor a no contar con los recursos suficientes.
Por ello, reconocer qué situaciones generan preocupación y hablar sobre ellas puede ser un primer paso para evitar que esa tensión se enfrente en silencio.
La relación entre bienestar emocional y las finanzas puede darse, además, en ambas direcciones. Las preocupaciones económicas pueden generar tensión, mientras que, determinados estados emocionales, también pueden influir en la forma en que las personas toman decisiones relacionadas con el dinero. De allí la importancia de abordar ambos aspectos de manera integral.
Cinco prácticas para construir una relación más saludable con el dinero
APC Experian te comparte algunas recomendaciones que pueden ayudar a disminuir la incertidumbre y abordar las decisiones financieras con mayor claridad:
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Ponle nombre a lo que te preocupa. Identifica concretamente qué está generando tensión: una obligación, los gastos mensuales, una decisión pendiente o simplemente no tener claridad sobre el estado de tus finanzas. Pasar de una preocupación general a una situación concreta permite comenzar a abordarla.
Convierte la incertidumbre en información. Conocer cuánto ingresa, cuánto se gasta y cuáles son las obligaciones pendientes permite tener una fotografía más clara de la situación financiera. Por ejemplo, revisar periódicamente tu Historial de Crédito te permite conocer el comportamiento de tus obligaciones y contar con información actualizada para tomar decisiones financieras con mayor claridad. Evitar revisar las cuentas o las obligaciones por temor puede prolongar la incertidumbre.
Haz una pausa antes de tomar decisiones financieras. Ante una compra no planificada o una nueva obligación, detenerse y preguntarse si responde a una necesidad real o a una emoción del momento puede ayudar a tomar decisiones más conscientes.
Habla de dinero sin convertirlo en un tabú. Conversar sobre las preocupaciones económicas con la pareja, la familia o una persona de confianza puede ayudar a encontrar alternativas y evitar que toda la carga recaiga sobre una sola persona.
Reconoce cuándo es momento de buscar apoyo. Si las preocupaciones económicas comienzan a interferir de manera persistente con el descanso, las relaciones o las actividades cotidianas, buscar orientación profesional en salud mental puede ser importante. Del mismo modo, ante dificultades financieras, acudir a fuentes confiables de información y orientación puede ayudar a identificar alternativas.
En este Día Mundial de la Salud Mental, APC Experian hace un llamado a incorporar la relación con el dinero dentro de una conversación más amplia sobre bienestar. Hablar de las preocupaciones financieras, entender la propia situación y buscar acompañamiento cuando sea necesario, son formas de evitar que el dinero se convierta en angustia que se enfrenta en silencio.




