El debate sobre un posible impuesto a los “supermillonarios” avanza en el G20 y gana adhesiones, pero aún genera dudas en algunas de las mayores economías del mundo, según el economista Gabriel Zucman, uno de los promotores de esa iniciativa.
En una visita a Brasilia, dijo a corresponsales extranjeros que, desde el primer debate sobre el asunto, en febrero pasado en São Paulo, el asunto ha cobrado más cuerpo dentro del G20 y varios países han respaldado la idea.
Citó el caso de Alemania, donde hay diferencias dentro del propio Gobierno, lo cual atribuyó a la variopinta coalición que lo integra. “Una parte del Gobierno apoya firmemente, mientras que otras partes tal vez apoyan menos”, señaló.
Estados Unidos
También mencionó a Estados Unidos y, en particular, al momento político que vive frente a las elecciones presidenciales del próximo noviembre.
Según Zucman, el Gobierno del actual presidente, Joe Biden, y el Partido Demócrata pudieran ser favorables a ese impuesto y hasta tienen proyectos “similares” en materia tributaria.
Sin embargo, en caso de una victoria del republicano Donald Trump el escenario cambiaría por completo.
En opinión de Zucman, aunque las decisiones del G20 se toman por consenso, “se pueda tener un tipo de acuerdo con 30 o 50 países”, que retomen el debate incluso al margen del grupo de las grandes economías.
Sostuvo que, en cualquier caso, es un “momento histórico, porque es el inicio de la discusión”, aunque “queda un largo camino por recorrer”, que seguramente no concluirá en la cumbre de líderes del G20 que se celebrará en diciembre en Río de Janeiro.
Zucman consideró que el debate interesa “al mundo”, sobre todo porque los 3,000 multimillonarios que se calcula que existen están distribuidos en todo el planeta.
“Hay unos 800 en Estados Unidos, unos 600 en Europa, 600 en los países del sudeste asiático, más de 100 en América Latina, y estas son cifras conservadoras”, apuntó.
Según sus cálculos, un impuesto del 2% a esos grandes magnates recaudaría unos 250,000 millones de dólares anuales, pero subrayó que para su correcta ejecución se debería evitar que algunos países “no lo apliquen y se conviertan en nuevos paraísos fiscales”.
Zucman afirmó que “para combatir la desigualdad”, uno los puntos de la agenda del G20, “se necesita progresividad fiscal”, por lo que es “insostenible” e “inaceptable” que los multimillonarios paguen “cero impuestos”, lo cual “ocurre muy a menudo”.




