Frente a un escenario nacional y global marcado por el fraude financiero, el blanqueo de capitales y la erosión de la confianza ciudadana en las instituciones, los contadores públicos autorizados de Panamá ratificaron que la actualización profesional no es solo un deber ético, sino también una obligación.
El evento se consolidó como un espacio de actualización, reflexión y articulación estratégica entre el gremio contable, autoridades nacionales, instituciones regulatorias y el sector empresarial.
El contador ante los grandes desafíos del país
Gustavo Gordón Guerrero, subdirector de la Superintendencia de Sujetos No Financieros (SSNF), advirtió que Panamá no puede bajar la guardia en la lucha contra el blanqueo de capitales, el financiamiento del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva.
Recalcó que el rol de los contadores es fundamental, ya que su labor es relevante como apoyo a las decisiones de los entes de gobierno corporativo de cualquiera entidad con respecto a las diferentes líneas de control, y destacó la necesidad de una colaboración estrecha con el Estado para garantizar la transparencia del sistema financiero.
En este sentido, Gustavo Gordón Guerrero, subdirector de la SSNF, explicó que la cooperación entre la institución y los contadores se centra en la evaluación y mitigación de riesgos, así como en la actualización periódica de análisis de riesgo y la aplicación de controles internos establecidos por el gobierno corporativo para prevenir el uso indebido de servicios profesionales.
La alianza con la SSNF se reafirmó como un paso decisivo para garantizar que la profesión esté preparada frente a los desafíos globales de prevención del blanqueo, financiamiento del terrorismo y proliferación de armas de destrucción masiva.
Por su parte, la presidenta de la Junta Técnica de Contabilidad (JTC), Aixa Serracín, anunció que el Programa de Gestión de Calidad será obligatorio a partir de 2026 para firmas y profesionales independientes. Este programa tiene como base la Resolución 2-2025 emitida por la JTC, la cual reglamenta “el inicio del programa de control de calidad para los profesionales que realizan auditorías o revisiones de estados financieros u otros encargos de aseguramiento en Panamá y su supervisión por parte de la Junta Técnica de Contabilidad.”
Confianza pública
Este programa busca elevar la confianza pública, garantizar la transparencia y alinear la práctica contable nacional con estándares internacionales.
Johan Rivera, en representación de PricewaterhouseCoopers, enfatizó que la adopción de marcos de normas de aceptación internacional constituye un pilar indispensable para sostener la calidad de la profesión contable con altos estándares.
Subrayó que la ética y la transparencia deben asumirse como un estilo de vida profesional, recordando que sin apego a estos principios ninguna firma puede perdurar. “La historia ya nos lo ha demostrado con casos emblemáticos de grandes colapsos corporativos”, puntualizó.
El evento también destacó el papel del contador como asesor estratégico del ecosistema emprendedor. Alison García, directora de Desarrollo Empresarial de AMPIME, explicó que los profesionales de la contabilidad pueden guiar a los emprendedores en la formalización, sostenibilidad y aprovechamiento de beneficios de la Ley de Emprendimiento y del Espacio Emprendedor, consolidándose como actores clave en el crecimiento económico inclusivo del país.
La CAC2025 concluyó con un llamado a la unidad del gremio contable, al fortalecimiento de la confianza pública y a consolidar la profesión como un socio estratégico del desarrollo económico de Panamá.
Al cierre Ricardo A. Carvajal V. desde el CCPA exhortó a los más de mil contadores públicos autorizados de su colectivo y también a los contadores en general, a asumir con rigor el papel tan importante de la profesión de contabilidad tomando como base la ética y la transparencia en el actuar y el aprovechamiento de herramientas tecnológicas, recordando que la actualización profesional es un instrumento clave para seguir siendo parte de la solución en el objetivo de proteger al país ante riesgos financieros y recuperar la confianza ciudadana en las instituciones y mercados.