La paridad de género en la economía de Panamá continúa siendo un tema central en el debate público, con avances significativos en los últimos años, pero también con retos persistentes que limitan el pleno desarrollo del potencial femenino en el país, como la generación de empleo, salarios y acceso a cargos de poder.
La participación económica femenina es mucho menor que la masculina: Hombres (74.9%); Mujeres (50.8%). Para el economista Carlos Araúz, el rol de la mujer en la economía panameña es "inobjetable".
"Es indudable, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos lo confirma, más del 50% de la fuerza laboral formal en Panamá está compuesta por mujeres exitosas, empoderadas y potentes", expresó.
Se necesitan instituciones sólidas
Para la Dra. Leonor Calderón, exministra del Ministerio de la Mujer, Niñez y Familia (Minjumnfa) y consultora internacional, en imperativo que Panamá refuerce su apoyo institucional para sacar provecho al potencial femenino en la economía.
"El país se lo está perdiendo, no las mujeres. ¿Y se lo está perdiendo por qué? Porque las mujeres somos, con creces, el segmento más educado de este país", dijo.
Calderón recalca que son las mujeres las que tienen más educación que los hombres.
"Que hay sesgos en algunas carreras, sí hay sesgos y se está superando eso cada vez más. En los egresos universitarios en Panamá en general, los de las mujeres no duplican los de los hombres, los triplican", remarcó.
Experiencias de mujeres que luchan
En medio de la lucha por el empoderamiento femenino, existen iniciativas como el programa CAPTA de la Fundación Calicanto, que destaca el valor de la formación, el liderazgo y la inclusión económica.
El programa es una iniciativa integral en Panamá destinada al empoderamiento, capacitación laboral y superación personal de mujeres en situación de vulnerabilidad social. Ofrece herramientas psicoemocionales, técnicas y vocacionales para fomentar la autonomía económica, la autoestima y la inserción laboral.
Entre sus egresadas existen testimonios de superación y que se convierten en un ejemplo que debe replicarse.
"A pesar de los problemas que todos los días tenemos, siempre hay una esperanza y la fe pues tengo que sí podemos lograr y llegar a donde nos propongamos para nosotras y para nuestras familias y para las demás mujeres de nuestra comunidad", contó Guadalupe, egresada del programa CAPTA de la Fundación Calicanto.