Muchas manos son las que contribuyen a la misión de la Campaña Arquidiocesana como la empresa Unicola que realiza el proceso de sellado de las alcancías que serán distribuidas en todo el país. Esta labor la ha venido desarrollado esta empresa durante los últimos 15 años de manera gratuita.
Aníbal Calles, coordinador de Producción, explicó el proceso que atraviesa cada lata para convertirla en una alcancía.
"Por turno están involucradas alrededor entre 12 y 15 personas, desde la persona que nos trae el insumo de las latas hasta la colocación final y su embolsado final", dijo.
Un compromiso con la misión de la Campaña Arquidiocesana que genera gestos de amor y altruismo.
Voluntarios y empresas aliadas
El apoyo del voluntariado se ha fortalecido al igual que las empresas aliadas como Unicola donde se reconoce su entrega a esta misión. Los fondos recaudados son destinados a labores de evangelización y obras sociales.
"Estos fondos que recogemos anualmente van a las obras de misericordia, a las obras de evangelización de nuestra Iglesia Católica y verdaderamente estamos enfocados en apoyar comedores como es el Comedor San Juan Pablo II o también apoyar los hogares donde tenemos personas de situación de calle para dar alimentación, albergue, ayuda, ayudar también a las personas enfermas de SIDA, HIV, que nadie las quiere apoyar", dijo Aura Ferrer, directora de la Campaña Arquidiocesana.
La contribución de todos es importante, tal como han observado en este proceso de sellado de alcancía y posterior entrega a la Arquidiócesis, donde la invitación es a unirnos con generosidad y esperanza.