A un mes del inicio del Mundial 2026 de fútbol, la organización de este torneo fuera de lo común ha atravesado numerosas polémicas, desde la participación de Irán, en guerra contra Estados Unidos, hasta los precios considerados exorbitantes de las entradas para los partidos.
Tras haber dicho a la selección iraní que no viniera "por su seguridad", Donald Trump finalmente dio su "OK".
Pero algunos miembros de la delegación no podrían hacer el viaje debido a sus vínculos con los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, clasificado como grupo terrorista por Washington.
La Federación Iraní, invitada a la sede de la FIFA en Zúrich antes del 20 de mayo, ha pedido "garantías concretas" para poder jugar.
Entradas a precios desorbitantes
Localidades para el partido inaugural a 875 dólares, una entrada para la final a 11.000 dólares, otra ofrecida en reventa por 2,4 millones...
Estos precios astronómicos han provocado la ira de los aficionados, que han presentado una denuncia contra la FIFA, y hasta Donald Trump ha llegado a decir que él no "pagaría" 1.000 dólares por ver jugar a Estados Unidos.
Gianni Infantino ha defendido su política de precios, que según él refleja el valor del "mercado". En Estados Unidos y Canadá, el precio de una localidad varía en función de la demanda y del cartel del partido.
La FIFA también asegura que no interviene en la plataforma oficial de reventa, donde es el revendedor quien "determina el precio" de su entrada.
Metro, estadio, dormir
Algunos aficionados también tendrán que desembolsar una pequeña fortuna para asistir a los partidos.
Para quienes se alojen en Nueva York, el viaje de ida y vuelta en tren hasta el estadio de Nueva Jersey, que acogerá la final el 19 de julio, costará 105 dólares, frente a 12,90 dólares en tiempos normales.
En Boston, un ida y vuelta al estadio de Foxborough, a 25 kilómetros, cuesta 80 dólares, diez veces más que de costumbre.
Otras ciudades no aumentarán el precio del transporte público. En Filadelfia, el trayecto sigue costando 2,90 dólares, pero el estadio está cerca del centro.
Los hoteleros también han apostado por el Mundial. Pero los precios por noche se han disparado tras el sorteo de diciembre, lo que ha hecho caer el número de reservas, que incluso ahora son inferiores a las previsiones iniciales, según la principal organización del sector.
El desafío de la seguridad
Con varias decenas de millones de turistas esperados este verano en los países coorganizadores, la seguridad es una de las prioridades de las autoridades.
En México, cerca de 100.000 miembros de las fuerzas del orden serán desplegados para garantizar la seguridad de los partidos, especialmente en Guadalajara, tras un brote de violencia que siguió a la muerte de uno de los capos de la droga en marzo.
En Estados Unidos, las organizaciones de defensa de los derechos humanos se alarman por las posibles operaciones del ICE, la policía de inmigración, que podrían apuntar a los indocumentados y a los hinchas extranjeros.
Los aficionados también deberán tener al día su vacuna contra el sarampión, una enfermedad altamente contagiosa y mortal, que se ha intensificado en el continente americano desde 2025.
¿Demasiado calor para jugar?
Las temperaturas sofocantes y la humedad previstas en algunas regiones de Estados Unidos generan preocupación por la salud de los jugadores, los árbitros y los espectadores.
La FIFA ha impuesto pausas de hidratación durante los partidos, algunos estadios están climatizados y, en determinadas zonas de riesgo, los encuentros se disputarán a primera hora de la noche.
Pero en otras sedes, como en Boston, los juegos están programados al mediodía o por la tarde para satisfacer a los telespectadores europeos.
Las tormentas, frecuentes en verano en la costa Este de Estados Unidos, son otra fuente de inquietud.
La legislación estadounidense obliga a interrumpir los partidos en caso de alerta por tormenta, un problema que ya trastocó los horarios en el Mundial de Clubes de 2025.
La cuestión de los visados
Para entrar en Estados Unidos hará falta un visado de turismo o una autorización electrónica de entrada, un trámite sencillo y generalmente rápido que afecta a 42 países.
Para los países que necesitan visado, se ha creado un "pase Fifa" para facilitar las citas en la embajada estadounidense, aunque sin garantía de obtener el preciado documento.
Según el Departamento de Estado, más de 14.000 personas han utilizado esta opción y 55 millones de extranjeros ya disponen de un visado de turismo válido.
Pero para los aficionados haitianos, el viaje será casi una misión imposible. Washington suspendió la expedición de visados, incluso de turismo, desde Haití en junio de 2025.





