En la playa de Mata Oscura, en la provincia de Veraguas, una comunidad trabaja desde hace más de tres décadas para proteger los nidos de tortugas marinas y aumentar las posibilidades de supervivencia de estas especies.
Cuatro especies llegan a Mata Oscura
La playa es un sitio excepcional de anidación, ya que recibe cuatro especies de tortugas marinas: verde, baula, lora y carey.
Las tortugas verde y baula están catalogadas como en peligro crítico de extinción en el Pacífico Oriental, por lo que los conservacionistas consideran a Mata Oscura un hábitat que requiere especial protección.
En uno de los viveros artificiales de la zona hay actualmente 47 nidos con unos 4.700 huevos, que necesitan entre 45 y 60 días para completar su proceso de incubación.
Luces, erosión y cambio climático amenazan los nidos
Los conservacionistas advierten que el aumento de la iluminación y el crecimiento urbano están afectando a las tortugas. Las luces pueden desorientarlas durante la anidación y también a las crías cuando salen de los nidos.
La erosión costera es otra preocupación. Algunos lugares utilizados anteriormente para instalar viveros han desaparecido debido al avance del mar y las inundaciones.
El aumento de las temperaturas también representa un riesgo. Las tortugas buscan zonas cercanas a la vegetación porque la arena es más fresca, mientras que temperaturas excesivamente altas pueden afectar el desarrollo de los huevos.
La comunidad es clave para la conservación
Desde 1992, Manuel Vásquez participa en la protección de las tortugas en Mata Oscura. La comunidad se ha capacitado con el apoyo de universidades y organizaciones dedicadas a la conservación.
Los activistas destacan que, ante la gran cantidad de playas de anidación que existen en el Pacífico panameño, la participación de las comunidades es fundamental para proteger estos ecosistemas.
“Si no conservamos lo que tenemos, se va a perder”, es el mensaje de Vásquez a las nuevas generaciones.








