El exdirector del Senafront, Oriel Ortega, advirtió que el reclutamiento de extranjeros para la guerra entre Rusia y Ucrania opera de manera distinta. Aseguró que mientras Ucrania realiza convocatorias oficiales, en Rusia muchos son captados con falsas ofertas de empleo y luego enviados al frente de combate.
Recordó que durante su gestión al frente de las fuerzas especiales del Senafront detectaron intentos de reclutamiento de unidades panameñas con entrenamiento especializado, como francotiradores y enfermeros de combate.
Ante esa situación, explicó, se implementaron estrategias para incentivar su permanencia en la Fuerza Pública mediante facilidades de financiamiento para viviendas y otros beneficios, con el objetivo de evitar que personal altamente capacitado fuera contratado por ejércitos privados.
“La guerra es guerra”
El exdirector del Senafront advirtió que muchos jóvenes desconocen la realidad del combate y terminan enfrentándose a un escenario para el que no están preparados.
Subrayó que un entrenamiento militar básico para un soldado de infantería requiere al menos tres meses, tiempo necesario para aprender tácticas, manejo de armamento, primeros auxilios, comunicaciones y acondicionamiento físico.
“Carne de cañón”
Ortega fue enfático al señalar que una persona sin preparación militar que llega al frente de guerra tiene pocas posibilidades de sobrevivir.
Agregó que, según testimonios recibidos por familiares, algunos reclutas son enviados al combate apenas días después de llegar al país donde fueron contratados.
Promesas que terminan en engaño
El exdirector del Senafront aseguró que muchos reclutadores prometen empleos alejados del combate, como vigilancia de instalaciones o labores técnicas. Sin embargo, dijo que una vez llegan a territorio ruso o ucraniano reciben armas y son enviados directamente a las trincheras.
A su juicio, el atractivo de altos salarios y la expectativa de mejorar la situación económica llevan a muchas personas a tomar una decisión sin medir los riesgos de participar en un conflicto armado.