La Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá está en el centro de un debate que mezcla disciplina, liderazgo, calidad académica y la necesidad urgente de renovación. Alexander Valencia, catedrático de esta casa de estudios, reaccionó con fuerza a recientes declaraciones del actual decano sobre la vestimenta de los estudiantes, afirmando que la facultad mantiene estándares claros y que “confundir academia con fanfarria es totalmente desubicado”.
Estado de facultad de erecho
Sin embargo, el catedrático reconoce que lo académico no lo es todo: el estado físico de la facultad es un problema real. “Parece una barraca”, fue la descripción utilizada por estudiantes y periodistas, y Valencia coincide. Señala que la falta de gestión, planificación y liderazgo ha dejado al edificio en deterioro, con problemas de agua y mantenimiento que incluso afectan actividades académicas.
Este señalamiento conecta directamente con el debate nacional sobre la reelección en los cargos universitarios. Para Valencia, limitarla es necesario.
Restricción de becas a carreras saturadas
Otro punto en discusión es la advertencia del IFARHU sobre restringir becas a carreras saturadas, como Derecho. Valencia rechaza esa idea, argumentando que la clave está en la especialización.
Actualización ante la tecnología
Valencia también destacó la importancia de actualizar la formación jurídica frente a los cambios tecnológicos. Como ejemplo, mencionó su reciente seminario sobre inteligencia artificial aplicada al derecho privado, afirmando que es una herramienta poderosa que agiliza procesos, pero que nunca reemplazará al profesional. Sin embargo, admite dos desafíos urgentes: Panamá carece de un marco regulatorio para IA y debe reforzar la ética en su uso.
Finalmente, defendió a los estudiantes de la facultad: “Son juiciosos, estudiosos, y siempre aprueban la idoneidad”. Para él, la misión ahora es levantar la infraestructura, modernizar el enfoque académico y devolverle protagonismo nacional a una facultad que, según dice, “ha pasado desapercibida por falta de liderazgo”.




