El panorama en torno a la situación jurídica del expresidente de Panamá, Ricardo Martinelli, ha variado en las últimas horas, luego que el gobierno de Nicaragua, reiterara su posición de no recibir en su país al exmandatario hasta que no se esclarezca su situación legal sobre la alerta roja de Interpol.
"Hemos comunicado a las autoridades panameñas que mientras ellos no resuelvan esta incongruencia, no podemos, como autoridades de un Estado responsable y humanista, aceptar lo que consideramos una emboscada",
Murillo expresó que el gobierno nicaragüense no está interesado en ser parte de un conflicto internacional. Dicha posición se da a conocer a pocas horas que concluya el plazo para que venza el salvoconducto emitido por Panamá para permitir la salida de Martinelli del país con destino a Nicaragua.
Nicaragua se queja de Panamá
Un extenso comunicado difundido por el propio gobierno Nicaragüense, da cuenta del malestar que este país liderado por Daniel Ortega siente por Panamá.
"En coherencia con nuestra vocación de buena vecindad y de correcta implementación de las legislaciones, convenciones y el derecho internacional, exigimos a las autoridades, su Presidente y Ministerio de Relaciones Exteriores actuar como corresponde y propiciar relaciones de respeto, entendimiento y hermandad entre nuestros países, porque nuestros pueblos sí saben ser hermanos. Hemos emitido esta comunicación que estamos haciendo circular en los medios", destacó Murillo.





