La nueva legislatura en la Asamblea Nacional ha puesto en marcha la Comisión de Población, Ambiente y Desarrollo, presidida por el diputado Lenin Ulate, de VAMOS, con una agenda ambiciosa centrada en la protección del medio ambiente y la conservación de los recursos hídricos en Panamá.
Principales focos de la Comisión de Ambiente:
Es la conservación de las cuencas hidrográficas, vitales para garantizar el acceso al agua potable. “No queremos que en otras regiones ocurra lo que pasó en la península de Azuero con la contaminación del río La Villa,” señaló Ulate, quien también manifestó preocupación por la contaminación detectada en el río Pacora y la incertidumbre sobre la potabilidad del agua que consumen varias comunidades de Panamá Este.
En Panamá Oeste, la comisión impulsa una iniciativa para proteger la cuenca del río Caimito. Estudios realizados en los primeros nueve kilómetros del río han identificado diez puntos de contaminación, cinco atribuibles a promotoras inmobiliarias, y uno a una finca privada dedicada a la crianza de cerdos.
La crisis del agua potable es otra prioridad en la agenda legislativa
Ulate recordó la conformación en el periodo anterior de una comisión investigadora sobre la crisis nacional del agua, la cual enfrentó obstáculos presupuestarios para realizar giras y visitas de inspección. “Esperamos que en esta legislatura se pueda conformar nuevamente esa comisión y trabajar de manera conjunta con otras comisiones, como Salud, Infraestructura y Asuntos Agropecuarios, para dar seguimiento integral al problema,” enfatizó.
Respecto a la planta potabilizadora en construcción en Arraiján, proyecto clave para Panamá Oeste, el diputado expresó su preocupación por los avances lentos y las deficiencias técnicas que se han denunciado, incluyendo la falta de conexión de agua y electricidad. “Este proyecto debe ser supervisado de cerca para asegurar su pronta y efectiva puesta en marcha,” agregó.
Ulate también reconoció que aunque existen numerosos estudios sobre cuencas hidrográficas realizados por entidades nacionales e internacionales, como la Universidad Tecnológica, la Universidad Nacional, el Instituto Catalán y Senacyt, la información está dispersa y falta un plan integral para su aplicación.
Finalmente, el diputado advirtió sobre la politización y comercialización de la crisis del agua. “Da la impresión de que a algunos les conviene que esta necesidad persista porque lucran con ella o negocian con la carencia que sufren los ciudadanos. Esto debe cambiar con voluntad política y trabajo conjunto,” concluyó.
Con esta nueva agenda, la Comisión de Población, Ambiente y Desarrollo busca ser un actor clave en la protección ambiental, la gestión sostenible de los recursos naturales y la mejora de la calidad de vida de las comunidades panameñas.



